La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco condena al Consorcio Público Haurreskolak a cumplir el primer artículo del acuerdo suscrito el 6 de marzo de 2018 con LAB, ya que estima parcialmente la demanda interpuesta por nuestro sindicato.

En el artículo primero del acuerdo de 2018 se recoge que «a la vista de la necesidad de regular los puestos de trabajo del área de gestión del Consorcio, consideramos necesario reflejarlos en las relaciones de puestos de trabajo y consensuar sus funciones. (…) el calendario y las condiciones de la Oferta Pública de Empleo se negociará con los sindicatos». Una vez publicadas las Relaciones de Puestos de Trabajo, la Administración tendría que haber negociado con los sindicatos los calendarios y condiciones de negociación, así como la metodología de la misma. Además, debería negociarse la normativa de sustituciones y de promoción interna del personal de gestión mediante un calendario, metodología y procedimiento consensuados.

En el primer artículo del acuerdo de 2018, firmado únicamente por LAB desde la parte social, se optó por la regularización de los puestos de trabajo de gestión, y con el fin de desarrollar este artículo primero, LAB firmó un preacuerdo en 2020, siendo el único sindicato que lo hizo. Dentro de éste se acordaron también los reglamentos de sustituciones y de promoción interna para el personal de gestión. Sin embargo, el Consorcio Haurreskolak no ha cumplido ni uno ni otro, ni ha hecho esfuerzos para llegar a consensos por otra vía.

Mientras tanto, en febrero de 2019, LAB llegó a un acuerdo para la apertura de las bolsas de trabajo del personal de gestión, todavía vigentes y que habrá que baremar, con lo que se resolvia el problema que había para cubrir las sustituciones.

En 2003 se creó el Consorcio Haurreskolak. Desde entonces se ha ido incrementando el número de puestos de trabajo del personal de gestión sin ninguna regularización, es decir, sin crear una Relación de Puestos de Trabajo. Y aunque en LAB priorizamos la vía de la negociación, no vimos otra alternativa que la de acudir a los tribunales. La dejadez de la Administración, su mala fe y el fraude han acabado en el juzgado. Además, la postura del resto de sindicatos respecto a este tema no ha ayudado; aunque, posteriormente, en las mesas han hecho una defensa del acuerdo y del preacuerdo, debemos decir que no comparecieron en el juicio.

Ahora que el Tribunal Supremo de Justicia nos ha dado la razón, y sentadas las bases, pedimos que se cumpla la sentencia cuanto antes; el sindicato LAB ha propiciado un primer paso hacia la estabilización del empleo. Seguiremos haciendo aportaciones en el proceso a la consolidación, y seguiremos luchando por mejorar las condiciones de las trabajadoras y los trabajadores en la negociación del nuevo convenio laboral. Asimismo, exigiremos que se lleve a cabo la categorización de los puestos de trabajo y su equiparación salarial.

Queremos felicitar asimismo a las compañeras y compañeros de gestión. El camino ha sido largo y seguiremos luchando.