Ya han pasado unas semanas desde que se presentó el Libro de Estilo de EITB. Debería ser una herramienta importante para aquellos y aquellas que trabajan en el periodismo y los audiovisuales vascos. Se nota que hay muchas horas de trabajo, pero el trabajo de gestación del libro ha tenido muchos claroscuros.

El Libro de Estilo ha sido una reivindicación histórica de muchos y muchas profesionales. Su creación está vinculada los Estatutos y el Consejo de Redacción de EITB. Pero no está de sobra recordar que el proceso de creación del Libro de Estilo viene de épocas de Surio y que en esos años era resultado parcial de la situación que sufría Euskal Herria. Así pueden entenderse sobre todo los capítulos del Libro, en el que se piden al o a la periodista unos claros posicionamientos tanto sobre el Conflicto Vasco o sobre cualquier conflicto del mundo. Y es ahí donde podemos situar el interés y la prisa que han mostrado las direcciones de Surio e Iturbe en que salga adelante.

En opinión de LAB el Libro de Estilo que recoje los criterios comunicativos que quiere establecer EITB no tienen carácter de herramienta de trabajo. En algunos apartados, se asemeja más a una publicación de la dirección para satisfacer las preocupaciones de algunos partidos y sectores políticos. Diferentes Consejos de Redaccción de EITB también ha denunciado las formas, porque se han impuesto las prisas de la Dirección sobre debates serios. Así, además de rechazar muchas aportaciones, el texto recoge profundos cambios de última hora y establecidos de forma unilateral. Por lo tanto, más que libro de estido, esta publicación debería considerarse un “borrador” con escasa utilidad práctica.

Así las cosas, nos ha llegado el libro, y debemos aceptar que algunos apartados son interesantes y útiles. Pero en algunos apartados es rígido, en otros cojo y en algunos otros no es nada práctico. En nuestra opinión, está aún lejos del Libro de Estilo que necesita un Medio Público de Euskal Herria. Así, aunque se acepte la pluralidad de Euskal Herria, en ese equilibrio se da la espalda a la sensibilidad nacional de la mayoría social: más que un medio de comunicación nacional, parece que desarrolla el papel de un medio autonómico. También consideramos que en el tema del tratamiento de las lenguas hace falta una verdadera apuesta a favor del euskara, ya que otra vez y con la excusa del equilibrio, nuestro idioma que legitima la existencia y debía ser base la base de EITB queda en el mismo plano del castellano. Todo ello en una situación diglósica.

El Libro de Estilo recoge propuestas interesantes en el apartado de perspectiva de género, pero cabe destacar que en el texto final no aparece la palabra feminismo. El Libro de Estilo debería ser vanguardista en este tema. El feminismo nos proporciona numerosas claves y propuestas día a día. En nuestra opinión, EITB debe ser básico en la verdadera igualdad y el empoderamiento de las mujeres.

Se destaca que el Libro de Estilo podrá cambiar y será dinámico y al parece, se alterará con la participación y las aportaciones de los Consejos de Redacción, en función de las necesidades que surjan. LAB exije que ese proceso de cambio y actualización se inicie de forma participativa cuanto antes.