El fin de la unidad de acción sindical y la desactivación de la movilización propicia que la Agencia ofrezca menos que nunca, y que las empresas se enroquen con el descuelgue.

El 28 de octubre, y tras marear meses la perdiz, la Agencia convocó a los sindicatos para informar de cuánto dinero podían disponer para desatascar la negociación del Convenio. Nuestra sorpresa fue mayúscula al oir que ofrecen para el 2017 subida del 1% pudiendo llegar al 2% si a los funcionarios les subían un 1%. Hablan de equiparar las subidas a las de las trabajadoras/es públicas, cuando nuestras tablas salariales son considerablemente más bajas que las de éstas (unos 240 euros para una cuidadora).

Para años posteriores, no ofrecen nada, a pesar de que en su momento argumentaron que estaban a la espera de cerrar una proyección económica plurianual. Remarcan que la idea es tratarnos como al personal público; si no les suben nada a nosotros tampoco, o como mucho, lo que les den a ellas/os. La propuesta queda muy lejos de lo que los sindicatos hemos defendido históricamente en las propuestas conjuntas, y del 8% para cuatro años del que la administración nos habló en anteriores reuniones.

Después del “acuerdo” que CCOO y UGT aceptaron a la Agencia y los límites que ésta puso, la ruptura de la unidad sindical, la desactivación de movilizaciones y el pasteleo entre estos dos sindicatos, empresas y administración, el escenario es preocupante. La Agencia sólo se comprometió a incluir y financiar en los nuevos pliegos el tercer tramo de capacitación y la subida del 3,35% que se debía estar cobrando desde 2012…y para el futuro poco más.

La oferta de la Agencia es consecuencia del nuevo escenario negociador, donde sólo se dirigen a los dos sindicatos que les han seguido el juego y se han distanciado de las reivindicaciones acordadas por todos los sindicatos. Las empresas aprovechan para negociar a su favor de nuevo la cuestión del descuelgue y la administración niega las subidas salariales que debieran hacer después de años de pérdida de poder adquisitivo. Este es el resultado de la infinidad de paritarias y otras reuniones donde todo apunta que se hablan las cuestiones del sector.

Frente al 1% para nosotras, el beneficio empresarial es del 2,5%. Con lo que nos han quitado siguen enriqueciendo a las empresas. Por ello nos reafirmamos en la exigencia de mayores subidas para el sector, y pedimos que se den pasos hacia la gestión directa de un servicio que nunca debió privatizarse. Hay múltiples fórmulas para hacerlo sin perder nuestros puestos de trabajo.

Sólo la pelea mantenida por las trabajadoras del sector, propició poder recuperar lo que nos venían robando desde hace 4 años. Por ello, si queremos mejoras subidas para el futuro, está claro lo que debe poner cada cual. Quien rompió la plataforma unitaria debería apostar por la unidad en lugar de tratar de ponerse las medallas que no son suyas, y todas juntas debemos revisar el formato movilizador para conseguir lo que nos ha unido: un convenio justo y con garantías de aplicación. Por parte de LAB pondremos buena voluntad para acabar el camino emprendido hace ya casi 5 años.

Si los sindicatos firmantes persisten en el andar en solitario, la suerte está echada…y para las trabajadoras no pinta nada bien.