LAB ha hecho un llamamiento a las y los trabajadores vascos para que den una respuesta contundente a la ofensiva reaccionaria en las elecciones sindicales: «¡De Euskal Herria no pasarán!».
Incidir a favor de la clase trabajadora vasca en todos los ámbitos es la base del modelo de sindicalismo de LAB, tanto en el ámbito sindical como en el social y el político. LAB quiere organizar y activar a los diferentes sectores de trabajadores y trabajadoras y dignificar sus condiciones laborales y de vida, por un lado, y por otro, impulsar mayores cambios: es un agente activo para la transformación social y nacional.
LAB quiere aumentar su capacidad de incidencia, pero no en beneficio de sus propios intereses, sino para poner en el centro los intereses de las y los trabajadores y sectores populares e impulsar cambios a favor de las y los mismos. LAB celebró ayer en Arrasate su Asamblea Nacional, en la que se reunieron decenas de militantes del sindicato que están trabajando en distintos ámbitos. En la asamblea no dejó de repetirse la idea de que cuanto más fuerte sea LAB, mayor será la posibilidad de provocar cambios a favor de las y los trabajadores vascos. Por eso, LAB quiere multiplicar su presencia en el periodo concentrado de elecciones sindicales para así aumentar su capacidad de incidencia.
Las elecciones serán una oportunidad inmejorable para lanzar un mensaje claro a las patronales y gobiernos que están dando la espalda a las y los trabajadores, según recordó su coordinador general, Igor Arroyo, quien lanzó una clara advertencia: «la clase trabajadora vasca ha optado por la lucha y en las elecciones sindicales se ratificará en esa elección».
Por otro, las elecciones sindicales serán también una oportunidad para dar una respuesta contundente a la ola reaccionaria que se está fortaleciendo, tal y como recordó Arroyo. De hecho, a juicio de LAB, la manera de hacer frente a la ofensiva reaccionaria es adoptar medidas a favor de las y los trabajadores en todos los ámbitos, y además de reivindicarlas, ve necesario activar a la clase trabajadora en los distintos centros de trabajo para lanzar un mensaje claro ante la ola reaccionaria, según destacó Arroyo: “De Euskal Herria no pasarán”.

