Desde LAB restamos credibilidad a la iniciativa de la ronda de reuniones y le hemos pedido que deje de lado de una vez por todas las políticas que profundizan en la precarización de la vida, ya que continuar con políticas neoliberales supone alimentar al fascismo.
En la primera reunión mantenida con el lehendakari Imanol Pradales, en el 2024, desde LAB le pedimos poner en marcha políticas a favor de las trabajadoras y los trabajadores. Le trasladasmos cuatro peticiones concretas: mejorar los salarios y las condiciones laborales e impulsar un Salario Mínimo Interprofesional propio; reforzar los servicios públicos; remodelar la industria para la transición ecosocial y defender el empleo industrial; y profundizar en el autogobierno.
El balance que hacemos en LAB en torno a las políticas impulsadas por el Gobierno de la CAV durante estos dos años no es positivo. Además de no tomar decisiones que favorecen a los y las trabajadoras, sigue obedeciendo a las exigencias de la patronal. Esa ha sido la idea principal que hemos trasladado hoy al lehendakari, al que hemos explicado en que sustentamos nuestra crítica área por área.
Se están llevando a cabo políticas públicas que favorecen la acumulación desigual de riqueza y se renuncia a poner en marcha políticas de redistribución, premiando así a la patronal y dando la espalda a las y los trabajadores. Desde LAB denunciamos que, en pleno auge del fascismo, insistir en estas políticas que profundizan en la precarización de las condiciones de vida de la clase trabajadora es dar de comer al fascismo y permitir que la oleada reaccionaria avance en su camino.
El gobierno de Imanol Pradales profundiza en el camino de las políticas neoliberales del mandato anterior, lo cual no se puede disimular llamando al diálogo ni creando marcos que no tienen el objetivo de construir acuerdos.
Frente a la necesidad de renovar y fortalecer Osakidetza, la Mesa de Salud terminó por cerrarse en falso, y ni un solo sindicato se adhirió a las conclusiones desprendidas de ella. El origen del desgaste del sistema público son la falta de inversión, la privatización y las políticas de concertación. Todo ello afecta directamente a las condiciones laborales de los trabajadores y las trabajadoras. La solución comienza por dejar a un lado las decisiones vinculadas a la privatización de la salud, pero a día de hoy no muestran voluntad política para ello.
En cuanto a la educación se refiere, la mesa puesta en marcha para dar solución a la problemática de la segregación se cerró sin poder dar una respuesta adecuada a la cuestión. En educación pública, el curso pasado LAB cerró acuerdos que contemplaban recursos adicionales en diferentes colectivos laborales. Sin embargo, el Departamento de Educación continúa sin cumplir íntegramente dichos acuerdos que llegaron a raíz de una potente dinámica de movilizaciones y huelgas. Esto es especialmente grave, teniendo en cuenta las necesidades que tiene el sistema educativo y que el informe PISA ha vuelto a poner de manifiesto.
En plena ofensiva contra el euskera, hemos pedido a Pradales más valentía política y que se libere de sus hipotecas con el PSE en esta materia. Para euskaldunizar la administración pública, es imprescindible que el euskera y el castellano tengan el mismo estatus jurídico y eso hoy por hoy no está totalmente asegurado. La ofensiva también se está extendiendo a la educación, como se ha visto este verano con las pruebas de acceso a la universidad. Por ello, desde LAB expresamos nuestra preocupación las declaraciones de representantes de algunos partidos políticos para vincular los pésimos resultados del estudio PISA con el euskera y, sobre todo, que el propio Gobierno Vasco haya citado entre las causas de los malos resultados los modelos lingüísticos. Además de poner freno a los retrocesos en cuanto a los derechos lingüísticos, hemos reclamado al lehendakari medidas para avanzar en la universalización del conocimiento y difusión del uso del euskera; por ejemplo, medidas para garantizar que la negociación colectiva se lleve a cabo en euskera.
En la anterior reunión, desde LAB pedimos al lehendakari que hiciera efectivo el derecho a la negociación colectiva de los trabajadores y las trabajadoras públicas, y en ese sentido poco se ha avanzado. En la mesa general no hay negociación; en Osakidetza, el Gobierno Vasco ha hecho un acuerdo fuera de la mesa y en minoría sindical con el SME, y en educación no cumplen con los acuerdos. Un gobierno al que se le llena la boca hablando de construir acuerdos pierde toda credibilidad cuando actúa de la manera contraria en los casos en los que es el empleador.
En el asunto de los cuidados este gobierno mantiene su apuesta por la mercantilización y la privatización. Poder recibir unos cuidados dignos es un derecho, pero a día de hoy no está garantizado. Los trabajos de cuidados se apoyan sobre la precariedad y la explotación de mujeres, principalmente de mujeres migradas. Las empresas privadas siguen haciendo negocio con los cuidados y este gobierno no tiene ninguna intención de transformar este sector ni de dar pasos hacia la construcción de un sistema público comunitario de cuidados.
La situación de la industria también es preocupante para LAB, que ha llevado ha cabo duras luchas en defensa del empleo industrial. No hay políticas que respondan a los retos a los que se enfrenta la industria. No hay reflexión alguna sobre los efectos de la globalización y de la remodelación de la industria para hacer frente a la crisis climática. Las únicas políticas que se llevan a cabo son aquellas que ponen más dinero público en manos de empresas. Es, precisamente, lo que pide la patronal. El mero hecho de inyectar dinero a las empresas no garantiza nada, y la recepción de dinero público debería traer consigo la obligación de cumplir ciertas condiciones (arraigo de las empresas, empleo de calidad y renunciar a hacer despidos, borrar la discriminación en las contrataciones…) y deberían concretarse medidas de control público y social sobre el uso que se le da a ese dinero.
Competencias para cuidar los intereses de Confebask
En lo que respecta a ampliar el nivel de autogobierno tampoco se ha hecho ningún esfuerzo para poder negociar aquí los salarios de los trabajadores y las trabajadoras de la función pública. En cuanto al salario mínimo propio, medida que contribuiría a terminar con la brecha salarial, cabe recordar que los socios de gobierno, PNV y PSE, obstruyeron de forma totalmente antidemocrática el debate sobre la Iniciativa Legislativa Popular que reclamaba hacerse con esa competencia. En el mismo sentido, denunciamos que hace unos meses la mayoría sindical trasladó al vicelehendakari Mikel Torres una solicitud de reunión que no ha recibido respuesta alguna. En LAB no toleraremos este tipo de desprecios y pedimos al lehendakari otra reunión dentro de dos semanas para tratar expresamente este asunto.
Las competencias que ostentamos y el concierto económico se están utilizando para cuidar los intereses de Confebask. Se trata de medidas que han sido puestas como modelo y aplaudidas por la misma CEOE. Las medidas fiscales acordadas por ambos partidos no hacen más que profundizar en la dirección incorrecta en materia de política fiscal, ya que se mantienen e incluso aumentan los privilegios fiscales en detrimento de los y las ciudadanas y de los servicios públicos.
Sobran razones para ser críticas y críticos con las políticas que lleva a cabo este gobierno. Están en total sintonía con la patronal; sin embargo, a los sindicatos, a los y las trabajadoras, se les pide continuamente que renuncien a luchar. Por fortuna, aquí el sindicalismo combativo tiene fuerza y ostenta una amplia mayoría de la representación sindical. Es por ello que en LAB nos parece grave la proposición de ley que se quiere llevar al parlamento para institucionalizar el diálogo social y premiar el sindicalismo dócil, así que hemos pedido a Pradales que cese en su empeño.
Esta nueva reunión ha dado la oportunidad de hablar sobre cuestiones prioritarias y, una vez más el sindicato ha pedido al lehendakari que respete la palabra de los y las trabajadoras y tome medidas a favor de ellos y ellas.

