Tras el incendio que se produjo en la tarde de ayer en el vertedero de Gardelegi, desde LAB queremos denunciar públicamente la situación de riesgo que sufre la plantilla cada vez que se producen este tipo de incidentes.
Lo ocurrido ayer no es un hecho aislado. El pasado 20 de abril, a las dos de la madrugada, ya se produjo otro incendio en las instalaciones, obligando a las personas trabajadoras a intervenir en unas condiciones especialmente peligrosas, al tener que sofocarlo de noche.
Desde LAB llevamos años advirtiendo tanto al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz como a la empresa adjudicataria de las graves carencias existentes en materia de prevención y actuación ante incendios. Hemos mantenido varias reuniones en las que hemos denunciado la falta de formación específica, la insuficiencia de medios materiales y la inexistencia de un protocolo claro de actuación para hacer frente a este tipo de emergencias.
La formación y la capacidad de respuesta en los primeros momentos de un incendio son fundamentales para evitar que el fuego se propague y genere situaciones de mayor riesgo. Sin embargo, pese a llevar mas de 4 años exigiendo un protocolo de actuación en caso de incendios, la plantilla continúa sin recibir las herramientas necesarias para afrontar estas situaciones con garantías de seguridad.
Además, entendemos que la dotación de personal del vertedero es insuficiente y que los medios disponibles no se corresponden con el aumento de incendios que se viene produciendo.
El pasado 24 de junio de 2025 trasladamos estas reivindicaciones a la Comisión de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Un año después, la situación sigue siendo prácticamente la misma y las demandas de la plantilla continúan sin respuesta.
Desde LAB advertimos de que no vamos a permitir que la salud y la integridad física de las personas trabajadoras sigan poniéndose en riesgo. Exigimos al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y a la empresa adjudicataria que adopten de manera inmediata las medidas necesarias para garantizar la seguridad en el vertedero de Gardelegi, antes que tengamos que lamentar daños mayores.

