En Maderas de Llodio, en nombre de los sindicatos LAB y ELA, queremos denunciar públicamente la grave situación del conflicto laboral que se está produciendo en la empresa.
Tras casi ocho meses de huelga indefinida, y después de un primer proceso de negociación roto unilateralmente por la empresa el pasado mes de diciembre, se inició una segunda fase negociadora tras la sentencia judicial que declaró improcedentes los despidos. Este nuevo proceso, con la mediación de la Diputación y el Gobierno Vasco, se reabrió con la expectativa de encontrar una solución.
Sin embargo, tras más de dos meses de reuniones, la negociación se encuentra nuevamente bloqueada. La actitud de la empresa ha sido vengativa, poco seria y alejada de cualquier voluntad real de alcanzar acuerdos. Resulta especialmente grave que, mientras la dirección transmite una supuesta falta de clientes, sea incapaz de concretar soluciones viables para la resolución del conflicto, evidenciando una nula capacidad de gestión.
Queremos dejar claro que un acuerdo es posible. La única condición necesaria es la voluntad real de la empresa para alcanzarlo.
Asimismo, denunciamos que el proceso de mediación no está dando los resultados esperados y no está sirviendo como herramienta eficaz y rápida para desbloquear cuestiones fundamentales que afectan directamente a las personas trabajadoras.
Por otro lado, queremos señalar la contradicción existente entre el discurso institucional y la realidad que vivimos. Mientras las trabajadoras y trabajadores de Maderas de Llodio mantienen una lucha firme por el futuro de la empresa, recientemente en la inauguración de la nueva planta de Etorki y Lana (Murga) el lehendakari Imanol Pradales realizó declaraciones públicas sobre la importancia de la gestión forestal en Euskadi, el valor estratégico del sector de la madera y su carácter de recurso local (km 0) y que, sin industria, no puede existir una gestión forestal sostenible.
La realidad es justo la contraria: se ha permitido la deslocalización de la actividad, trasladando la transformación de la madera fuera y dejando de utilizar el pino de aquí.
Es inaceptable que, mientras se destruye tejido industrial en nuestra comarca, se mantenga un discurso que no responde a lo que realmente está ocurriendo.
Por todo ello, exigimos una intervención inmediata, firme y sin ambigüedades por parte de las instituciones. No vamos a aceptar más pasividad ni más palabras vacías. Es el momento de posicionarse claramente.
La plantilla de Maderas de Llodio está demostrando día a día que es quien realmente defiende el empleo, la industria y el futuro de esta comarca. Frente a la irresponsabilidad empresarial y la inacción institucional, la lucha de las trabajadoras y trabajadores es hoy la única garantía de ese futuro.
Abogamos por una solución justa para el conflicto de Maderas de Llodio y una implicación real y apuesta total de las instituciones que deben garantizar la continuidad del sector y del empleo en Aiaraldea.

