Hoy han comparecido en Bilbo agentes sociales y sindicales que se reúnen en la Carta de Derechos Sociales de Euska Herria para anunciar movilizaciones contra las guerras, el militarismo y el aumento del gasto militar y en defensa de unas vidas dignas para todas las personas.
Así, el 17 de mayo, a las 21:00, en Donostia, en el último partido que disputará la Real Sociedad en Anoeta, denunciarán la apuesta por la industria militar y el lavado de imagen que realiza el máximo accionista de SAPA con el club donostiarra. El 27 de mayo, a las 19:00, desde la Plaza de la Convivencia de Bilbo realizarán una manifestación con el lema “De puente a puente en contra de las guerras”. El 29 de mayo, a las 18.30, llevarán a cabo una manifestación en Gasteiz desde el Gobierno Militar hasta el Parlamento Vasco reivindicando “insumisión a las guerras”. Finalmente, el 1 de junio, a las 11:00, en Iruñea, realizarán una concentración y una performance frente al Gobierno Militar.
Estas son las primeras acciones y movilizaciones que convocan, y han señalado que “inician una dinámica que creemos que es muy necesaria en Euskal Herria ante la situación geopolítica que nos atraviesa en estos momentos”.
Tras el encuentro que realizaron el pasado 8 de noviembre en Gasteiz para seguir construyendo un “Mar de fueguitos” que ponga en común las reflexiones y propuestas de multitud de organizaciones, acordaron un manifiesto, que tiene vocación de seguir sumando movimientos sociales en defensa de las reivindicaciones compartidas que han recogido en el mismo.
Manifiesto
No a la guerra, a la militarización y al gasto militar. ¡Vidas dignas para todas la personas!
La dinámica belicista, la economía de guerra y la militarización son tendencias estructurales contrarias a un modelo que garantice vidas dignas. Va en contra de una transición ecosocial justa, priorizan el gasto militar frente al gasto social, vienen de la mano del autoritarismo y el auge reaccionario.
En un contexto de crisis, el capitalismo busca seguir acumulando beneficios y las principales potencias ven en el militarismo la forma de velar por sus intereses. Que la OTAN imponga subir el gasto militar al 5% del PIB, la agresión imperialista de EEUU a Venezuela, el bloqueo total de Cuba, el genocidio que Israel está llevando a cabo en Gaza, o el ataque imperialista a Irán y la guerra en oriente próximo son parte de lo mismo.
Jainaga imputada por exportaciones ilegales a Israel, las denuncias a CAF por colaborar con el genocidio y el colonialismo. Las declaraciones de Josu Jon Imaz diciendo que Repsol triplicará su inversión en Venezuela tras la injerencia de EEUU. En los últimos 20 años se ha triplicado la industria militar en Euskal Herria; la patronal vasca ve claro el negocio a través la guerra y no es ajena.
La Unión Europea, los Gobiernos español y francés, el Gobierno Vasco y el Navarro, son agentes indispensables de esta estrategia, mediante leyes, planes, inversiones y cobertura política e institucional. La guerra empieza aquí.
Las consecuencias de esto son sobre todo dramáticas para quienes sufren directamente estas guerras: muerte, migraciones forzadas, destrucción de territorios, comunidades e infraestructuras para la vida, violencia machista. Sin embargo, también perjudica a la clase trabajadora en su conjunto, a través de la los recortes de derechos sociales, civiles y políticos, vinculados a la subida del gasto militar. Las mujeres*, las personas racializadas y las más vulnerabilizadas son las más golpeadas.
Euskal Herria se ha manifestado claramente en contra de la guerra una y otra vez. Dijimos NO a la OTAN y tuvimos un amplio movimiento de insumisos. Somos muchas las personas que apostamos por otro modelo, y, por ello, las organizaciones firmantes exigimos a los gobiernos de la CAV y Navarra, así como a los partidos políticos vascos con representación en las distintas instituciones de Hego Euskal Herria, en Madrid y Europa, que asuman compromisos y tomen decisiones en los diferentes ámbitos para que:
1. Que Euskal Herria sea un territorio pacífico y desmilitarizado. No a las infraestructuras de guerra y al envío de armas. Reducción del gasto militar y pasos para la disolución de la OTAN, aprobándose para ello estatutos de neutralidad en los parlamentos de la CAV y Nafarroa.
2. No al negocio de la guerra. Pedimos a patronales y empresas que no apuesten por la industria militar, y a los Gobiernos Vasco y Navarro que no realicen inversiones que fortalezcan la industria militar directa o indirectamente. Destinar esos recursos para una transición ecosocial y una reconversión de la industria que sitúe a la clase trabajadora en el centro.
3. Recursos públicos para garantizar vidas dignas: no al gasto militar. No a los recortes en derechos sociales, pensiones o servicios públicos; educación, sanidad, cuidados y vivienda. Derecho a una alimentación saludable y medidas reales para hacer frente a la crisis climática. Recursos para garantizar una acogida digna y eliminar todo tipo de muros y políticas migratorias racistas.
4. No al autoritarismo y al auge reaccionario. Frente a la expansión de valores militaristas, machistas, racistas, individualistas y clasistas, así como el aumento el control social, exigimos transparencia, debate democrático, garantía de derechos civiles y políticos, y la capacidad de decisión de la ciudadanía.


