Se cumplen 40 años de la consulta popular sobre la OTAN en el Estado español. La operación estatal para que ganara el ‘sí’ fracasó en Hego Euskal Herria; en las cuatro provincias ganó contundentemente el ‘no’. Sin embargo, el Gobierno español no aceptó la voluntad de la ciudadanía vasca, entre otras cosas, convirtiendo a las Bardenas en un centro de entrenamiento de la OTAN.
Desde entonces hasta ahora, la mayoría de Euskal Herria ha manifestado con claridad su rechazo a la maquinaria bélica impulsada por la élite económica de Occidente en defensa de sus intereses, como muestran las movilizaciones contra las guerras, como la guerra del Golfo de 1991 o la invasión de Irak en 2003; el movimiento de insumisión al servicio militar; o la lucha contra el genocidio palestino, que culminó en el Paro General del pasado octubre.
40 años después de ganar la consulta popular, LAB se reafirma en su postura favorable a la expulsión de la OTAN de Euskal Herria y, en general, a su disolución. Asimismo, hace un llamamiento a los Gobiernos y a la Patronal para que dejen de alimentar la maquinaria de guerra. No es lícito hacer negocios o dedicar inversión pública a la industria armamentística en un contexto de genocidio y guerra. Ante la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra numerosos pueblos del planeta, la clase trabajadora vasca dice no a la guerra y no a pagar la factura de la guerra.
Por último, LAB aboga por un nuevo orden internacional basado en la soberanía, la justicia y el bienestar de todos los pueblos.

