El sindicato LAB valora muy positivamente el seguimiento registrado durante los tres días de huelga convocados en los comedores escolares de gestión directa de las escuelas públicas de la CAV. A lo largo de las tres jornadas, la participación ha sido mayoritaria en la gran mayoría de los centros, evidenciando el amplio respaldo del colectivo a las reivindicaciones planteadas.
El sindicato LAB destaca que los servicios mínimos impuestos han sido claramente abusivos y han intentado vaciar de contenido el derecho fundamental a la huelga. No respondían a criterios de proporcionalidad, sino a una estrategia orientada a reducir el impacto de la movilización y limitar su visibilidad. Sin embargo, incluso bajo estas condiciones, las trabajadoras han respondido con determinación, responsabilidad y una participación muy amplia.
Durante estas tres jornadas, el colectivo ha demostrado un alto nivel de organización, unión y conciencia de clase. Para LAB, la huelga ha servido no solo para visibilizar el conflicto laboral existente, sino también para reforzar la unidad de unas trabajadoras que desempeñan un papel esencial dentro del sistema educativo público vasco.
El conflicto tiene su origen en el incumplimiento del convenio colectivo, en el bloqueo de la negociación del nuevo convenio y en la sobrecarga de trabajo que sufren las trabajadoras debido a los ratios actuales, insuficientes para garantizar un servicio de calidad. En la última mesa paritaria, la patronal planteó limitar la subida salarial al 0,5% y rechazó aplicar el 2,5% correspondiente desde enero de 2025. LAB considera que esta postura vulnera claramente el acuerdo de equiparación salarial recogido en el convenio respecto al personal del Gobierno Vasco. La equiparación debe aplicarse en los mismos términos y condiciones, sin interpretaciones restrictivas ni recortes encubiertos.
El sindicato LAB recuerda que muchas de estas trabajadoras sufren jornadas parciales, contratos precarios y carecen de reconocimiento por la labor educativa que realizan, en un sector altamente feminizado. Mientras el coste de la vida continúa aumentando, resulta inaceptable que las empresas intenten limitar o retrasar subidas salariales ya pactadas.
Las principales reivindicaciones del colectivo son:
- La aplicación y pago inmediato de las subidas salariales recogidas en el convenio vigente.
- El respeto íntegro a la equiparación salarial con el personal del Gobierno Vasco.
- Una negociación real, con contenidos concretos y voluntad efectiva de acuerdo.
La apertura, por parte del Departamento de Educación, de un proceso real de modificación de la normativa de comedores escolares, abordando ratios, funciones y jornadas con la participación directa de las trabajadoras.
LAB subraya que el comedor escolar no es un mero servicio complementario, sino un espacio educativo, de socialización, igualdad y conciliación. Es un servicio público esencial cuya calidad depende directamente de las condiciones laborales de quienes lo sostienen diariamente. La precarización del personal implica, inevitablemente, una precarización del servicio.
El sindicato LAB quiere agradecer expresamente el apoyo mayoritario recibido por parte del conjunto de la comunidad educativa, que han mostrado comprensión y solidaridad con las reivindicaciones planteadas. Aunque en algunos centros, de manera minoritaria, se han producido intentos de boicot o presiones, estos no han logrado debilitar la movilización ni romper la unidad del colectivo.
Aunque esta fase de huelga concluye el conflicto continúa abierto. Si no se producen avances reales en la negociación y no se garantiza el cumplimiento íntegro del convenio, el sindicato LAB no descarta nuevas movilizaciones en las próximas semanas. Asimismo, LAB exige al Departamento de Educación que asuma su responsabilidad y abra de manera inmediata un proceso real de negociación para abordar la modificación de la normativa de comedores escolares, para tratar ratios, funciones y jornadas.

