Una vez más Panda Security es noticia. Y de nuevo lo es por la manera en la que trata a sus trabajadores y trabajadoras. Además de robarnos la antigüedad que nos corresponde, saltándose a la torera una sentencia del Tribunal Supremo, ahora vuelven a la carga con lo que mejor saben hacer: destruir empleo.

Ayer fueron despedidos y despedidas 9 trabajadores y trabajadoras de la oficina de Madrid y 3 de Bilbao. En el caso de las y los compañeros despedidos en Bilbao, se trata de personas que durante muchos años han desempeñado su labor profesional con enorme calidad y profesionalidad. Pero nada es suficiente para los gestores de Panda cuando de ahorrar costes se trata, y la empresa les ha aplicado un despido disciplinario aun a sabiendas de que las circunstancias que esgrime para justificarlos son falsas.

 

Si el hecho de que un trabajador o trabajadora pierda su puesto de trabajo en la actualidad ya es suficientemente grave, que el empresario aplique dosis extras de crueldad y humillación a la hora de comunicar el despido es algo intolerable. Por eso denunciamos todos y cada uno de los despidos que Panda Security hace y para que la opinión pública conozca de primera mano qué tipo de personas están al frente de una empresa que fue avalada y ayudada por el Gobierno Vasco.

Esta no es una situación nueva. Panda Security lleva mucho tiempo realizando este tipo de despidos y humillando a las y los trabajadores despedidos. Lo que nos preguntamos es por qué se hacen así las cosas, quién toma la decisión de llevarlas a cabo de una manera tan chapucera e insultante y dónde están los principios morales que se supone deberían tener las personas que están al frente de Panda.
El equipo directivo de Panda es el responsable directo de la crueldad mostrada a la hora de ejecutar los despidos. El Consejero Delegado, Diego Navarrete, y la directora de RRHH, Verónica Lozano, deberían responder a las preguntas que las y los trabajadores de Panda nos hacemos. Y obrar en consecuencia.

Señores directivos de Panda: tienen ustedes un grave problema. Si no modifican radicalmente la política de RRHH con respecto a los y las trabajadoras de Panda, tendrán que afrontar las consecuencias.

Para protestar por esta situación, el Comité de Empresa de Panda (formado en su totalidad por representantes de LAB), nos concentraremos hoy de 14:30 a 15:30 en la puerta de la empresa, en Gran Vía 4).

Bilbo, 17 de septiembre de 2014