En el día internacional de las personas migrantes, desde el Sindicato LAB denunciamos el aumento de las discriminaciones y vulneraciones de los derechos básicos, en función del origen y procedencia de la población y la necesidad de construir alternativas desde nuestro pueblo.

Las políticas económicas neoliberales, impuestas desde el gran capital y los estados europeos, están suponiendo la eliminación en Euskal Herria de derechos sociales, la extensión del paro y el empobrecimiento de amplios sectores de la población. Junto a ello, las políticas migratorias europeas, y la de los estados español y francés en particular, están incidiendo en esas mismas dinámicas antisociales, ampliando el abanico de las discriminaciones.

A lo largo de este año, hemos podido comprobar el alcance de las prácticas vejatorias y estigmatizantes. En un contexto de ataque generalizado contra toda la población trabajadora (reforma laboral, desahucios, privatizaciones, paro,…), encontramos ataques selectivos hacia determinados sectores migrantes como la negación de la asistencia sanitaria, los recortes en materia de garantía de ingresos, el control y la persecución policial, medidas de expulsión, trabas administrativas,… Quienes fueron tratados y tratadas como pura mano de obra barata, en estos momentos de crisis del sistema económico-financiero dejan de servir como tal, para ser silenciadas o presionadas para que se marchen o instrumentalizadas como chivos expiatorios de todos los males que el propio sistema ha producido.

Frente a esta realidad, Euskal Herria sufre la negación política y económica de los estados español y para dar respuestas sociales propias justas e integrar la diversidad de nuestro pueblo. Negación para poder desarrollar alternativas a un sistema normativo impuesto que criminaliza los flujos migratorios, que convierte la migración en una cuestión de orden público o interés mercantil, y no como un derecho de las personas a decidir el lugar donde llevar a cabo su proyecto de vida.

El Sindicato LAB hace un llamamiento a todos y todas las trabajadoras para hacer frente a esta situación y a las leyes impuestas que lo posibilitan. Al mismo tiempo, es hora de reaccionar con visión de pueblo. Es momento de crear, extender y multiplicar todas aquellas dinámicas que a lo largo de Euskal Herria promuevan el encuentro, la complicidad y la alianza para integrar la diversidad y construir un marco propio sociolaboral que garantice la igualdad de derechos de todas las personas que viven y trabajan en Euskal Herria.

Euskal Herria, 18 de diciembre de 2012