LAB ha subrayado la memoria obrera y la capacidad de provocar cambios que tiene el sindicalismo sociopolítico de contrapoder y ha recordado que, al igual que en las huelgas de hace 50 años, en la de dentro de dos semanas la clase trabajadora vasca reivindicará el reparto de la riqueza y salarios dignos de forma contundente.
LAB ha llevado a cabo una asamblea de delegadas y delegados en el Palacio Europa de Gasteiz, y en la misma han realizado sendas intervenciones la coordinadora general y el coordinador general. Garbiñe Aranburu ha recordado que el 3 de Marzo es un día para la memoria, para poner en valor la lucha sindical y fijarse en los retos. Ha recordado que en marzo de 1976 el movimiento obrero vasco estaba fuerte. “Junto con los derechos laborales, las reivindicaciones políticas también tenían gran fuerza”, ha señalado, y ha añadido lo siguiente: “La masacre llevada a cabo por la policía el 3 de marzo fue un intento de frustar lo que estaba floreciendo”.
Profundizando en esto, ha reconocido que entonces “causaron dolor”, pero que fallaron en su estrategia. “50 años después aquí estamos, con más fuerza”. El 3 de marzo de 1976 LAB estaba recién creada y Aranburu ha subrayado “que aun siendo pequeño, se implicó con ahínco”. Ha mencionado que las cosas han cambiado mucho en los últimos 50 años. Hoy en día, LAB es un sindicato nacional implantado en toda Euskal Herria. Ha crecido y ha sido fundamental para enriquecer el ecosistema sindical de aquí. “Las ideas defendidas por LAB cuentan en la actualidad con un amplio apoyo”, ha añadido Aranburu.
Ha destacado que el sindicato ha sido pionero en muchos ámbitos. Hace 30 años creó la Secretaría de Mujer, “en primer lugar, para feminizar el sindicato y dar a las mujeres* el espacio que les correspondía y más tarde, dejando claro que la lucha sindical no es patrimonio exclusivo de los hombres”.
Aranburu también ha traido a colación la ola reaccionaria que estamos viviendo en la actualidad, señalando que el antifeminismo, la homofobia, la xenofobia y la euskarafobia son cada vez más fuertes. Ante esto, ha afirmado que el antídoto es el “sindicalismo de contrapoder, feminista y antirracista”. Así, ha añadido que “tener en cuenta a todos los trabajadores y trabajadoras es cerrar las puertas a los valores reaccionarios”. Y ha subrayado que “organizamos a todos los trabajadores y trabajadoras, no dejaremos a nadie atrás”.
Aranburu también ha recordado que LAB es un sindicato sociopolítico. “Por supuesto que queremos influir en política: queremos forzar cambios políticos para situar la vida en el centro”. Sin embargo, ha recordado que, en un contexto tan difícil, no disponer de estructuras de estado y que nuestra nación y soberanía no estén reconocidas nos hace más vulnerables. “LAB siempre será un agente activo para impulsar el proceso político para el cambio”.
Igor Arroyo, por su parte, ha señalado que el día de hoy es una jornada para “recordar” los sucesos de hace 50 años, “denunciar la violencia estatal y reclamar justicia” y, del mismo modo, “teniendo en mente las huelgas del siglo XX, impulsar las huelgas del siglo XXI”. Así, ha destacado que aquella huelga general que se estaba extendiendo en Gasteiz que la masacre de 1976 quería frustrar reclamaba un reparto más justo de la riqueza. “Mejorar los salarios y, en general, las condiciones laborales. Repartir entre todos y todas la riqueza creada entre todas y todos. Y eso es lo que reivindicaremos en la Huelga General del 17 de marzo”, ha concretado.
Arroyo ha alabado el trabajo sindical. “Gracias a la aportación realizada por todos y todas vosotras, en Euskal Herria existe un sindicalismo eficaz con capacidad de hacer frente a la patronal”. Fijándose en la trayectoria de los últimos años, ha destacado que hemos sido capaces de iniciar un nuevo ciclo de lucha desde la pandemia. “A través de numerosas huelgas y luchar hemos conseguido renovar muchos convenios. Hemos organizado a sectores sin representación sindical”.
También ha recordado que la patronal, el Gobierno Vasco y el Gobierno de Nafarroa han cerrado el camino al salario mínimo propio, pero ha destacado la respuesta dada ante esta negativa: “¿Creían que nos íbamos a conformar, a quedarnos de brazos cruzados? Ni pensarlo. Vamos a la Huelga General”.
Arroyo ha añadido que desde que la mayoría sindical convocó la Huelga General el panorama se está moviendo. “Querían ponernos un doble muro, pero estamos creando grietas, tanto en la negociación colectiva como a nivel político”, ha concretado.
En lo que respecta a la negociación colectiva, ha añadido que la patronal está “nerviosa”. “La Huelga General ha impulsado luchas en muchos sectores. La patronal está mejorando su oferta económica en las mesas de negociación porque tiene miedo de la ofensiva de trabajadores y trabajadoras”, ha subrayado. Mencionando el ámbito político, ha destacado que el PNV y el PSE-PSN también están “nerviosos”. “En Nafarroa, Geroa Bai ha defendido, junto con EH Bildu, la competencia para establecer un salario mínimo. Y en la CAV, Pradales y Torres están nerviosos, están intentando que Confebask se mueva para quitarse de encima la presión política”, ha explicado Arroyo.
El coordinador general de LAB ha terminado su intervenión con un llamamiento a dar “un último impulso” a la Huelga General del 17 de marzo: “Extendamos la Huelga General centro de trabajo a centro de trabajo, pueblo a pueblo, puerta a puerta”.
“La de entonces y la de ahora son parte de la misma lucha”
La memoria y la transmisión de la lucha obrera también han tenido un espacio importante en el acto. Uno de los momentos más emocinantes del mismo ha sido cuando miembros de Martxoak 3 Elkartea y del sindicato LAB han subido al escenario con una pancarta que llevaba escrita la palabra “Justizia” y con claveles en sus manos. Santi Díaz de Espada, uno de los testigos directos de los acontecimientos de hace 50 años, ha tomado la palabra en nombre de todos y todas ellas: “En aquel 3 de marzo de 1976 estábamos aquí, luchando por unas mejores condiciones laborales y de vida”. Díaz de Espada ha subrayado que, 50 años más tarde, la lucha obrera y sus necesidades siguen siendo las mismas: “50 años más tarde, nuestro camino son la organización y la lucha, y LAB es nuestro sindicato. Aquí estamos, 50 años más tarde, a puertas de una huelga general, en defensa de mejores salarios. La de entonces y la de ahora son parte de una misma lucha”.
A continuación, Igor Chillón y Maddalen Dorador, de LAB, han subido al escenario junto con otras y otros 20 representantes del sindicato, tomando el testigo de los y las de la asociación: “Somos vuestros sucesores y sucesoras. El hilo no se ha roto. Hemos seguido y seguimos en la lucha. LAB sigue trabajando por unas condiciones de trabajo y de vida dignas en numerosas luchas que están activas”, y han alabado el trabajo realizado por la militancia del sindicato en muchas de ellas. La cantante MICE ha cerrado la parte dedicada a los acontecimientos del 3 de Marzo, interpretando el tema “Sugeak gara”.
Además de ello, la solidaridad internacionalista también ha tenido su espacio en el acto, y la militante de LAB Mirian Campos ha hablado sobre su importancia, flanqueada por representantes de sindicatos del ámbito internacional, entre otros, de Sudáfrica, Italia y Grecia.
Las y los asistentes han terminado el acto cantando, y seguidamente, han partido en manifestación a la Plaza del 3 de Marzo y han realizado una ofrenda floral en el monolito situado en la misma.




















