Desde el sindicato LAB  queremos  denunciar públicamente el acuerdo de extinción de contratos de carácter  colectivo (ERE) alcanzado entre  CCOO y UGT y la empresa, que contempla el despido de  440 trabajadores y trabajadoras en este grupo empresarial aeronáutico, a falta de concretar el número de despidos  que se darán en cada planta, en cuanto a cantidad de personas afectadas por planta y el momento de su materialización, todo condicionado a que este número de trabajadores y trabajadoras demanadado se sumen a bajas incentivadas, prejubilaciones y excedencias con expectativa de retorno a los tres años con unas raquíticas indemnizaciones en caso de incumplimiento según las necesidades empresariales, y congelación salarial para 2021 y 2022. Un acuerdo con compensaciones a la baja que debe concretarse antes del 22 de este mes, quedando sin efecto si no se alcanza ese número de puestos a amortizar de manera “voluntaria”. Acuerdo que fue rechazado el 7 de octubre por la plantilla de Vitoria-Gasteiz por el 85% de los asistentes a la asamblea que se ha celebrado  para explicar el preacuerdo, de 124 asistentes de una plantilla de 178 personas, 105 votaron en contra y sólo 16 lo hicieron a favor, habiendo 3 abstenciones.

Despidos que cuentan con el aval de CCOO y UGT de Andalucía, que dan por buenas las razones que esgrime la empresa y firman con acuerdo el ERE que Alestis plantea, incluso aún siendo peores las compensaciones e indemnizaciones acordadas por los despidos que en la empresa Aciturri donde estos sindicatos también tienen representación sindical mayoritaria, y los dueños son los mismos que en Alestis.

Un acuerdo realizado a la medida de la patronal que se viste de una falsa voluntariedad , y que empuja a la plantilla a un trágala en el que se les obliga a aceptar unas condiciones “voluntarias” de extinción de contratos ventajoso para la empresa o si no, salidas todavía más traumáticas en peores condiciones, un auténtico chantaje. Sin olvidar a quiénes sufrirían ese supuesto excedente no “voluntario”, ¿menores de 50 años? ya que se explicitó en la mesa pero en el preacuerdo no aparece nada, con lo que todas y todos tenemos en mente quiénes serían los más afectados y qué plantas.

Porque lo que se ha firmado realmente plantea salidas incentivadas entre 30.000  y 40.000 euros, según categoría y antigüedad en la empresa en lo mejor de los casos para la mayoría de la plantilla.

Y en cuanto a las prejubilaciones con garantía del 60% del  salario bruto , bien harían en aclarar los firmantes cuales va a ser las bases de cotización por las que se va aportar el Convenio Especial a la Seguridad Social a los que opten por esta salida por tener la edad y el tiempo mínimo cotizado para poder acogerse, ya que en un futuro sus pensiones se verán mermadas y tendrán un coeficiente reductor por anticipación de  sus jubilaciones. Además, estas bases de cotización que se realicen también van a influir en sus pensiones finales sin duda alguna.

¿Qué va pasar si a 22 de octubre no se han alcanzado los despidos de 440 trabajadores y trabajadoras acordados con la empresa? Si el acuerdo es tan satisfactorio, bien harían los firmantes e impulsores del mismo , así como los que en las asambleas han votado a favor de éste, de presentarse voluntarios a las salidas “incentivadas” para que ese problema no recaiga sobre el resto de la plantilla , y solventar el problema.

Entendemos que la principal responsable de esta situación es la empresa, debido a su cerrazón en buscar  soluciones alternativas a la destrucción de empleo propuesta por los sindicatos. Una medida de la empresa, cruel y cortoplacista, que no resuelve  la situación coyuntural de falta de pedidos sobrevenida por la situación sanitaria en relación al Covid-19, y que se ha utilizado de excusa para destruir empleo,

mucho de él compuesto por mujeres y mandar a un futuro incierto a 440  familias, destruyendo un empleo cualificado y formado, que sin duda tardará en recuperarse, todo ello a pesar del reconocimiento por parte de la empresa, recogido en el mismo ERE, de que la actividad se reactivará en dos o tres años.

Desde el primer momento la empresa ha actuado y negociado de mala fe. En un primer momento, se negó a negociar por plantas, obviando la representación social y condiciones laborales específicas de cada planta, trasladando la negociación de su ámbito natural y centralizándola en el sur, dificultando la defensa de los intereses de las demás plantillas del grupo y priorizando a las plantas de Cádiz y Sevilla, donde UGT y CCOO tienen mayoría absoluta, valiéndose de la reforma laboral y del beneplácito de estos sindicatos para anteponer los intereses de unas plantillas y plantas sobre el interés general, y firmando un acuerdo a la medida de la empresa.

Desde un principio, la empresa se negó a buscar otras soluciones no traumáticas y temporales a la falta de carga de trabajo coyuntural, y su primer y único objetivo ha sido la defensa de los intereses empresariales y más concretamente, de la familia Clemente, propietaria de Alestis y Aciturri, sobre todo lo demás, y la amortización de un alto número de empleos en todas sus plantas desde el principio. Además, ha utilizado el ERE para renegociar la deuda del grupo sin ningún compromiso con el empleo.  Por todo ello, y por que no vemos razones estructurales para realizar un ERE, no descartamos impugnarlo judicialmente.

Si bien la actuación de la empresa es denunciable, también lo es que la SEPI, con participación en la empresa del 25%, haya permitido, junto con su principal cliente Airbus, también con participación pública, que se llegue a  esta situación. Es inmoral, injustificable y una estafa social permitir despidos  en empresas con participación pública, y dinero público, además avalados por algunos sindicatos.

Por otra parte, seguimos reclamando la implicación del Gobierno Vasco y de las demás instituciones para que se impliquen en todas aquellas medidas que estén en sus manos para salvaguardar el mantenimiento del empleo en todas las empresas del sector aeronáutico con centros de trabajo en la CAPV y la actividad en este sector estratégico, que genera un alto valor añadido a nuestra economía.

La de hoy es una situación sin retorno para el futuro de muchas  personas y familias  e incluso puede ser  el anuncio de una muerte anunciada para algunas plantas del grupo, pero siendo doloroso no es el final. Desde  LAB en primer lugar  apoyamos y nos solidarizamos con todos los despedidos y despedidas, hacemos un reconocimiento a la pelea que las plantillas de Alestis  han llevado a cabo en defensa del empleo y contra los despidos, y nos manifestamos contra la destrucción de empleo y la precarización de las condiciones laborales, comprometiéndonos a seguir luchando para recuperar el empleo perdido por la codicia y la cerrazón empresarial cuanto antes, y en defensa de todos los empleos y nuestras condiciones laborales, así como a luchar  por el futuro del sector.

En Alestis no sobra nadie. No a la destrucción de empleo. No al ERE, no a los despidos.