Recordamos que lo que está en la base de la dicha brecha es el reparto del trabajo en función del sexo y que el 67% de las personas con sueldos por debajo de los 1.500 euros son mujeres*. Desde LAB reivindicamos un salario mínimo propio para hacer frente a las brechas machistas, racistas e intergeneracionales.
Han señalado a CEBEK como uno de los responsables. Las activistas se han subido a una grúa frente a la ventana de la patronal mientras han cortado el tráfico y mediante sonidos de sirena han exigido que se leve a cabo una negociación real.