La pandemia provocada por el Covid-19 ha dejado en evidencia la lógica que rige el actual sistema capitalista. Así, con el único objetivo de mantener sus privilegios y seguir aumentando su negocio, sus beneficios, han aprovechado la excusa de la enésima crisis de este sistema para destruir el empleo, el futuro de miles de trabajadores y trabajadoras. Una manera de actuar permitida por la legislación y reformas laborales que no garantizan nuestros empleos y que, por contra, establecen el despido prácticamente gratuito, y una precariedad absoluta que nos da la condición de trabajadoras de “usar y tirar”.

El modus operandi, el de siempre, deslocalización pura y dura. Ganan mucho dinero y quieren ganar más llevándose la producción a otras plantas en otros lugares del mundo, dónde pueden explotar más y mejor a la clase trabajadora a costa del empleo de miles de familias. De esta forma, los empresarios siguen sin asumir su responsabilidad negándose a pagar la factura de una crisis que no hemos provocado las trabajadoras pero que, sin embargo, una vez más quieren que recaiga sobre las espaldas de trabajadores y trabajadoras.

Deslocalización, ERE, cierre y sufrimiento en miles de familias. Esta es la lógica perversa a la que nos ha vuelto a traer el modelo económico y social actual. Como lo demuestra el caso de Siemens-Gamesa salvar empresas no es sinónimo de salvar empleos. ¡Hay que proteger a las trabajadoras! Futuro, control del dinero público, garantía de empleo son, sin embargo, nuestra alternativa para que nuestras vidas se prioricen a la avaricia empresarial.

Hoy se han debatido en Parlamento de Navarra las enmiendas hechas a la propuesta de ley de EH Bildu contra la deslocalización de las empresas. Entre ellas se encontraban las realizadas por el sindicato LAB, y que únicamente ha hecho suyas EH Bildu. El debate ha sido suspendido porque PSN y Geroa Bai han vuelto a actuar como portavoces de la patronal, representando los intereses y negocios de grandes multinacionales y empresarios. Así, han confirmado su intención de dar la espalda a las principales reivindicaciones de trabajadores y trabajadoras en defensa de su futuro y sus empleos. ¿Por qué no apoyan que se tenga en cuenta a los trabajadores y trabajadoras subcontratadas (especialmente a las mujeres que ven destruido su empleo a consecuencia de la deslocalización de la empresa principal)? ¿Por qué no quieren que se establezcan mecanismos estrictos de control, seguimiento y evaluación para el cumplimiento real y efectivo de esta ley? Estas son las respuestas que deben a toda la sociedad navarra.

Desde el principio dijimos que dábamos por buena la ley siempre y cuando se profundizara en sus objetivos y siempre y cuando no se vaciara de contenido. A ese último respecto, LAB tomó el compromiso de estar vigilante. Hoy PSN y Geroa Bai han confirmado nuestros temores y pretenden dejar fuera del ámbito de aplicación de la ley a determinadas empresas y ayudas públicas. Esta posición representa un fraude a la ciudadanía que tenemos que evitar. La sociedad simple y llanamente quiere que una empresa que recibe dinero público se comprometa con el futuro de los trabajadores y trabajadoras y garantice sus empleos. Y que el Gobierno tenga capacidad de tomar medidas de control y recuperar el dinero público frente a la avaricia y el poder empresarial.

Instamos a los partidos PSN y Geroa Bai a que no frustren la oportunidad de mejorar la ley en beneficio de la mayoría social al igual que ocurriera con la ley de Contratos Públicos. Ante esta situación, hacemos un llamamiento a la clase trabajadora y a toda la sociedad en general para que se movilice el próximo 26 de noviembre, a las 11 de la mañana ante el Parlamento (día en que será votada la ley) por el futuro, el control del dinero público y sobre todo, por nuestros empleos. Contra la avaricia empresarial, para que esta crisis la pague el capital.