La prepotencia, los recortes de derechos sociales, el continuo vasallaje hacia la patronal tiene que terminar de manera inmediata y la movilización es un elemento importante para condicionar esas políticas anti-sociales. Por eso, LAB se ha concentrado hoy ante la sede del PNV, en la Plaza de la Virgen Blanca en Gasteiz. Asimismo, llamamos a participar en la protesta que llevaremos a cabo el jueves 29, a las 18:30, delante del Ayuntamiento de Agurain.

En estas últimas semanas estamos asistiendo a una clara y contundente demostración de cómo el PNV, tras pactar lo presupuestos estatales con el PP, profundiza en el proyecto socioeconómico que comparten ambos e incluso copia sus formas prepotentes.

Era de esperar que, tras un acuerdo con el partido más corrupto de la vieja Europa, dando sus votos para apuntalar la miseria y los recortes, a la clase trabajadora y capas populares nos tocaría ser objeto de las verdaderas recetas del PNV para recortar nuestros derechos.

De ese modo, nos encontramos con una propuesta para regularizar la RGI donde de nuevo priman intereses ajenos a las necesidades sociales, que poco importan a los gestores jeltzales y con unas políticas fiscales que favorecen a los de siempre.

En lo que respecta a la gestión, en el caso de Gasteiz el Sr. Urtaran nos está arrastrando a los peores tiempos de Alfonso Alonso y Maroto, a la prepotencia, la intransigencia y la imposición. Los estamos viendo en el conflicto de FCC, donde se empeña en utilizar a las y los trabajadores como moneda de cambio en las negociaciones con la empresa, en vez de buscar el interés de la plantilla y la ciudadanía. Su actitud es prepotente hacia las demandas de la plantilla municipal, que lleva en lucha desde hace semanas porque no hay negociación y ahora incluso se niega ni siquiera a reunirse. También muestra su intransigencia hacia las personas que están desarrollando un proyecto social basado en la auto-gestión e igualdad en el barrio de Errekaleor, una actitud, la del Alcalde, que raya en la prepotencia chusquera.

Pero como no podía ser de otra manera, toda la prepotencia que hacen valer ante las reivindicaciones sociales y/o laborales se diluye ante las continuas demandas de la patronal. Es más, el PNV acude a dar cobertura política a la Asamblea del SEA, donde les dicen cuál debe ser la política fiscal. En cambio, es muy distinto el trato al Comité de BSH Bosch, intentando que desactiven las movilizaciones al tiempo que minimizan la situación de verdadera incertidumbre que están viviendo. Le hacen el trabajo a la empresa para intenta acallar a la plantilla, a la multinacional BOSCH, que va cerrando fábricas en todo Euskal Herria.

Las necesidades de la patronal coinciden muchas veces con las propias del PNV: aumentar ganancias y reducir sus gastos., aunque estos sean a cuenta de la no aplicación del convenio vigente, como es el caso del Ayuntamiento de Agurain, gobernado por el PNV, donde “como les sale más barato” (sic) de acuerdo con la empresa gestora deciden no aplicar el reciente convenio colectivo de ocio educativo y animación socio cultural de Alava .

La prepotencia, los recortes de derechos sociales, el continuo vasallaje hacia la patronal tiene que terminar de manera inmediata y la movilización es un elemento importante para condicionar esas políticas anti-sociales. Por eso hemos salido hoy a la calle.