La aparición de un nuevo agujero de 2 metros en la calle Zubieta como consecuencia de las obras del metro de Donostia nos reafirma a LAB en la exigencia de la paralización de este macro proyecto de nulo valor social.

Afortunadamente, no tenemos que lamentar daños personales por la aparición de este nuevo socavón. Sin embargo, es innegable que las obras del metro de Donostia se han vuelto peligrosas para la seguridad de las personas trabajadoras. En menos de 6 meses han aparecido dos grandes socavones que obligaron a la paralización de la excavación del túnel. Este agujero pone de manifiesto la incapacidad para consolidar el terreno del túnel, por lo que es probable que vuelvan a aparecer nuevos agujeros.

Como ya denunciamos hace algunas semanas, resulta incomprensible que se iniciaran las obras sin todos los estudios rigurosos previos y, que concretamente, el tramo Miraconcha-Easo se adjudicara en 11,3 millones de euros menos de lo previsto en la licitación. Consecuencia de ello se plantea un sobrecoste en la obra entre el 70 y 100% (50 millones). Actualmente, ya hay un 20% de sobrecoste solamente en modificaciones del proyecto inicial. Un sobrecoste que será pagado por todas y todos los donostiarras en un tiempo en el que muchas y muchos donostiarras se han quedado sin empleo, están en ERTEs o tienen su comercio hostelero cerrado. Una vez más, las y los ciudadanos tenemos que pagar la irresponsabilidad política de determinados representantes políticos que priorizan el interés privado frente a las necesidades sociales de la gran mayoría.

Es el momento de replantearnos una obra de nulo valor social, que no era ni es una demanda de la ciudadanía y que, por el contrario, se ha convertido en un gran agujero negro de dinero con grandes costes medioambientales y de seguridad para las personas.

Es el momento de parar esta obra faraónica y absurda. Es el momento de la sensatez y de poner a las personas en el centro, priorizando los recursos públicos para las necesidades verdaderas de la gente.