Con la llegada del Primero de Mayo, nos hemos movilizado en Baiona e Iruñea para mostrar el verdadero rostro del capitalismo y reivindicar un proyecto de vida libre para las y los trabajadores. Las principales movilizaciones las hemos llevado a cabo en Iruñea. Concretamente, antes de la manifestación iniciada y finalizada en la plaza del Castillo, hemos formado cinco columnas con cinco reivindicaciones diferentes. De esta forma, bajo el lema “Euskal Herria decide. Kapitala hautsi, bizitzari eutsi”, hemos tenido muy presentes a las y los trabajadores que se encuentran inmersos en conflictos laborales, feministas, jóvenes, migrantes y pensionistas.

En Euskal Herria, queremos caminar hacia la democracia con el fin de construir un nuevo modelo basado en la justicia social y el feminismo. En ese camino, el Primero de Mayo es otro día de lucha con el objetivo de fortalecer la conciencia de clase y dar otro impulso a la lucha de la clase trabajadora.

Frente a la involución nacional, debemos luchar en favor de la democracia y la soberanía. Queremos decidir sobre los modelos de relaciones laborales y pensiones, así como sobre politicas feministas, el modelo de servicios públicos o el modelo de desarrollo. Nuestra apuesta es construir una República socialista, feminista y euskaldun.

Esta ha sido la intervención de Garbiñe Aranburu, secretaria general de LAB, en el acto de la plaza del Castillo:

Gora Maiatzaren Lehena! Aquí estamos, por encima de los obstáculos y prohibiciones que nos han puesto, no nos van a callar. ¡Porque el Primero de Mayo es el día del orgullo de los y las trabajadoras! ¡Porque el Primero de Mayo es el día para reunir a trabajadores y trabajadoras, sumar nuestras luchas y sacarlas a la calle. ¡No nos podemos quedar calladas!

El choque entre capital y vida se nos muestra con toda su crudeza. No falta dinero, sobran ladrones. Lo que nos están haciendo a los y las trabajadoras en un robo, un auténtico robo. Se reparten dividendos conseguidos con la explotación de los y las trabajadoras, que van a pasar a los bolsillos de los empresarios. Los bancos fueron rescatados con dinero público y están teniendo beneficios de escándalo. Es una vergüenza.

¿Y qué es lo que hay para trabajadores y trabajadoras? Los males del mercado laboral pasan por una precariedad terrible, inestabilidad y salarios bajos:

– Una cuarta parte de los y las trabajadoras asalariadas tiene un contrato temporal, cifra que asciende casi hasta el 40% en el caso de las mujeres.
– La tasa de paro entre la juventud es el doble que la de Europa, en torno al 30%.
– Desde 2008 hasta ahora el poder adquisitivo se ha reducido alrededor de un 7% y en caso de los salarios más bajos un 22%. Las diferencias económicas y la brecha salarial se están incrementando.
– En Hego Euskal Herria hay 490.000 personas en riesto de pobreza. En un país que tiene algo más de 2 millones de habitantes es un dato muy crudo.
La precariedad y la explotación tran consigo pérdidas de salud. El año pasado murieron 68 trabajadores y trabajadoras a causa de los accidentes de trabajo y en lo que llevamos de año son ya 16. Y esto no termina aquí: la muertes y enfermedades causadas por las enfermedades se ocultan. Más aún cuando se trata de mujeres. Aunque no aparezcan en las estadísticas, las muertes por enfermedades profesionales son más que las producidas por accidentes laborales.¡Ya basta! Tenemos derecho a volver a casa del trabajo con vida y sin perder la salud.

No son tiempos sencillos para los y las trabajadoras pero las y los trabajadores de Euskal Herria lo tenemos claro. Hemos decidido romper con el capital y apostar por la vida. Ahí es donde está nuestra principal lucha.

En esa lucha estamos dando nuevos pasos, en las calles, en los centros de trabajo y también en las urnas. Con los votos de las últimas elecciones el trifachito se ha quedado sin representación en la CAV en Navarra, la alianza de la derecha no ha traido un incremento de votos, sino un descenso.

Fortalecer el soberanismo de izquierda. Ése es el camino, para hacer frente a los desafíos que tenemos tanto como clase trabajadora como pueblo y también para quienes quieren estar aquí con nosotras y pueden hacerlo. Es hora de vacias las cárceles. Os queremos en casa. Euskal preso eta iheslariak etxera, kalera!

La situación exige un fuerte sindicato abertzale de contrapoder. Un sindicalimo que tenga una oferta integral para la transformación social y el cambio político. ¡Y eso es LAB!

El sindicalismo de contrapoder abertzale tiene que tener una estrategia y una oferta sindical integral. Una estrategia integral de lucha para transformar la realidad social y para impulsar un proceso de cambio político.

Luchamos por por un reparto más equitativo de la riqueza, para dignificar las condiciones de trabajo y de vida de las y los trabajadores:
– Luchamos por un salario mínimo de 1.200 €.
– Luchamos por una reducción de la jornada laboral, para reconocer y repartir todos los trabajos
– Luchamos para terminar con todas las discriminaciones.
– Luchamos en contra de la estatalización y por un marco propio de negociación colectiva.
– Luchamos por unos servicios públicos de calidad
– Y cómo no, luchamos para garantizar pensiones públicas y una pensión mínima de 1.080 €.

Para confrontar con la patronal, tenemos que organizar luchas en los centros de trabajo. LAB es parte y será parte de todas las luchas y huelgas sindicales cuyo objetivo principal sea mejorar las condiciones laborales y salariales de las y los trabajadores. ¡Ésas son nuestras luchas!

La patronal no regala nada, tenemos que conquistar los derechos. Luchar merece la pena. Por supuesto que merece la pena. Estamos consiguiendo buenos acuerdos y la negociación colectiva se ha reactivado en la misma proporción que ha aumentado la conflictividad.

Las luchas son imprescindibles para impulsar la transformación social. ¡Imprescindibles! Las luchas del mundo laboral y las luchas sectoriales.

Feministas en lucha. La evolución que ha experimentado la lucha feminista en los últimos años ha puesto el propio sistema en cuestión.

Jóvenes en lucha. Vosotros y vosotras estáis entre los y las más golpeadas por este sistema. Con oportunidades limitadas para la vida digna y condiciones de trabajo precarias, tienen vulnerado el derecho a la vivienda. Pero también vosotros y vosotras, no estáis dipuestos a rendiros. Soy una aliado importante para este sindicato.

Pensionistas en lucha. La vuestra es otra lucha ejemplar. Sois capaces de condicionar la agenda política. Vuestra lucha es la lucha de todos los trabajadores y trabajadoras. Ya habéis puesto la próxima cita, que será el 11 de mayo. ¡Allí estaremos!

Migrantes en lucha. No lo olvidamos, recordamos que en un tiempo nuestro pueblo fue emigrante. Y cómo olvidar que, hace 82 años, nuestros pueblos fueron destrozados por las bombas de los fascistas. Euskal Herria es un pueblo de acogida. Y así lo mostraremos el 5 de mayo en Durango y en las movilizaciones que en los días anteriores se llevarán a cabo, entre otros lugares, aquí en Iruñea. Necesitamos abrazos de los pueblos, abrazos solidarios.

Somos mayoría quienes defendemos otro modelo económico y social. Esa mayoría se está movilizando. Es mucho más lo que nos une, que lo que nos separa. La unión hace la fuerza, por eso apostamos por tejer alianzas y unir nuestras luchas para dar un impulso a las luchas sectoriales.

El sindicalismo de contrapoder y abertzale tiene un doble reto en la lucha contra la precarización. En primer lugar, seguir activando luchas y huelgas en los centros de trabajo y en segundo, trabajar para dar una respuesta más general al proceso de precarización.

No hay ningún impedimento que justifique descartar la apuesta por reagrupar al sujeto de clase en torno a unas reivindicaciones comunes. Ninguno, que no sea un interés coroporativista.

¿Por qué no un día de movilización incluso un día de huelga por un salario mínimo de 1.200 euros? ¿Por qué no un día de movilización, incluso un día de huelga, a favor de cualquier otra reivindicación común?

Estamo convencidas de que plantear movilizaciones más generales ayudaría a las luchas sindicales que estamos desarrollando empresa a empresa, y también a todas esan luchas hoy aquí presentes. Ésa es la mayor aportación que debe realizar el sindicalismo abertzale de contrapoder en la lucha contra la precarización.

LAB está dispuesto a ello. Tal y como están realizando en Ipar Euskal Herria. Lo que está ocurrindo hoy allí merece nuestra atención. No ha sido fácil pero lo hemos conseguido. No ha sido fácil pero hemos conseguido que en Baiona nos movilicemos conjuntamente LAB, CGT, BIZI, grupos feministas y juveniles.

Para LAB, el contrapoder es construir el poder de la clase trabajadora. ¿Cómo se hace esto? Con un sindicalismo eficaz. Con un sindicalismo capaz de impulsar la lucha social por la precariedad, con un sindicalismo que interpele y tenga vocación de influir en las políticas públicas.

Hoy en día es la patronal quien decide las políticas económicas y sociales. De forma muy clara en el caso de la CAV, es CONFEBASK quien marca la orientación de la política económica y social del Gobierno Vasco.

En Nafarroa, también hemos visto que mantener al régimen fuera de las instituciones es una condición imprescindible para el cambio social. Es imprescindible, pero no suficiente. No es suficiente ya que todavía es muy visible la larga mano de la patrona en las políticas de Geroa Bai. Tenemos un doble desafío, dejar al régimen fuera de las instituciones e impulsar la izquierda soberanista.

Para LAB, hablar de sindicalismo de contrapoder es hablar de la construcción del poder de la clase trabajadora. Construir el poder de la clase trabajadora, confrontando con la patronal en los centros de trabajo y confrontando para cambiar la orientación de las políticas públicas. Con un sindicalismo con capacidad de defender los intereses de clase ante las instituciones, criticándolas, interpelándolas y proponiendo alternativas a éstas, para llevar a cabo políticas que estarán a favor de la mayoría social. Y también y por qué no, creando alianzas con quienes defienden los intereses de la clase trabajadora en las instituciones.

Y el sindicalismo abertzale no puede relativizar la importancia de la lucha nacional. No lo puede hacer. Queremos decidir aquí. Y queremos decidirlo todo, para avanzar en la construcción de una república socialista, feminista y euskaldun.

En LAB, manteniendo nuestra autonomía, seguimos apostando claramente por realizar alianzas. Defendemos alianzas entre personas de izquierdas y soberanistas, entre quienes estamos luchando por el cambio social y quienes defendemos el cambio político.

Con total autonomía. Autonomía respecto al ámbito politico pero autonomía también respecto a quienes nos quieren imponer el modelo sindical. Por el camino del trabajo conjunto. Construyendo puente y de ninguna forma, imponiendo el propio modelo el uno al otro. De ninguna forma.

Los retos no son pequeños. Por suerte, tenemos muy claro el norte. Tenemos la mejor oferta para los y las trabajadoras de Euskal Herria y también tenemos otro gran tesoro, vosotras y vosotros, nuestra militancia. ¡Vosotras y vosotros sois nuestro verdadero tesoro! Este sindicato no tiene el apoyo de instituciones, principales medios de comunicación y patronal. Ninguno. Y no lo necesita. Es nuestro trabajo, el esfuerzo diario de nuestra militancia, lo que ha traido a este sindicato a donde está. Y ahí están los resultados de elecciones sindicales, estamos en máximos históricos. En la CAV hemos conseguido estabilizarnos en el segundo puesto y en aquí en Nafarroa también estamos teniendo buenos resultados. En Ipar Euskal Herria seguimos subiendo. Y también hemos establecido el próximo objetivo, convertirnos, a medio plazo, en el segundo sindicato de Hego Euskal Herria. Si seguimos con esta tendencia l conseguiremos

En LAB somos palabra y obra. Un sindicato luhador, el único sindicao vasco que nació y ha crecido en el contrapoder. Somos las y los únicos. ¡Y estamos orgullosas y orgullosos de ello. Somos capaces de marcar la agenda y el debate sindical, pioneras en numerosas reivindicaciones y luchas y seguiremos siendo pioneras.
os!

El capital o la vida, decíamos al principio. ¡La lucha sigue! No podemos consolarnos. Como nos cantaba el gran Laboa:

Kontsolatzerik ez!
Denbora ez da luzea
Ustelak lurpera
Bizitza da haundiena