El vicelehendakari y consejero de Trabajo de la CAV amenazó en abril a LAB y ELA porque no participaban en la Mesa de Diálogo Social; y pocos meses después se ha negado a reunirse con los sindicatos que representan a la mayoría de las y los trabajadores.
LAB y ELA realizamos una existosa huelga general el 17 de marzo junto con otros sindicatos y agentes sociales; la actitud de Mikel Torres es totalmente autoritaria y antidemocrática, y choca con el deseo de la mayoría de la sociedad vasca.
Antes de la exitosa huelga general del 17 de marzo LAB y ELA pedimos on una reunión al consejero de Trabajo y vicelehendakari Mikel Torres. Nuestro objetivo era abrir una interlocución con el Gobierno Vasco, para que este se implicara a favor de un salario mínimo que se adapte a la necesidades de las y los trabajadores de Euskal Herria. También entonces Mikel Torres se negó a reunirse con los sindicatos que representamos a la mayoría de las y los trabajadores, y no hizo ninguna aportación para evitar el conflicto.
Más tarde, en abril, mostró su actitud antedemocrática y autoritaria: amenazó a LAB y ELA porque no participamos en el Diálogo Social y dijo textualmente que la actitud de los principales sindicatos tendría “consecuencias”.
Pues bien, cuando los sindicatos le hemos pedido nuevamente reunirse para hablar sobre el SMI, Mikel Torres se ha negado a conceder la reunión. El consejero de Trabajo muestra que para dicho departamento el diálogo solo es una herramienta para ratificarse en sus objetivos políticos; por eso quiere a LAB y ELA en la Mesa de Diálogo Social, y por eso se niega a hablar sobre el SMI, reivindicación de una amplia mayoría social. Tenemos que recordar que el Departamento de Trabajo pidió al Parlamento Vasco no tramitar la Iniciativa Legislativa Popular presentada por los sindicatos, aunque recabara la firma de casi 150.000 trabajadoras y trabajadores.
Tras la exitosa huelga general del 17 de marzo, además de luchar por el salario mínimo en los convenios, LAB y ELA hemos abierto una fase de interlocución con instituciones y representantes políticos para reconducir el conflicto y hacer efectivo el derecho de las y los trabajadores vascos a disponer de un salario mínimo, y entre otras cosas, subir el salario a 1.500 euros a 140.000 trabajadoras y trabajadores. Si esta fase termina sin acuerdo, será el momento de adoptar nuevas iniciativas y, al hilo de esto, la responsabilidad política del vicelehendakari y consejero de Trabajo y Empleo Mikel Torres estará también sobre la mesa, después de haberse negado a reunirse con los sindicatos para hablar sobre este tema.

