Al cierre del mes de agosto, los datos del SEPE reflejan 136.372 personas inscritas en las listas de paro y 1.072.124 afiliadas al régimen general en Hego Euskal Herria. Esto supone un descenso de la afiliación y un aumento del paro respecto al mes anterior, una vez terminado el periodo estival.
Si bien se continúa creando empleo, los datos reflejan un deterioro en la calidad del mismo por la temporalidad y la parcialidad. En este último mes se ha registrado un incremento notable de los contratos indefinidos a tiempo parcial, lo que evidencia una tendencia hacia tipos de empleo menos estables y precarios. De hecho, durante el mes de agosto, aunque haya habido más contratos a final de mes, se han registrado más personas paradas, ya que los contratos que se han hecho durante el mes son contratos temporales. Así, durante el mes de agosto se han firmado 12.007 contratos más que en el año anterior, de los cuales el 78,81% son temporales.
Además las brechas estructurales siguen intactas. Y mientras que no se tomen medidas políticas para combatirlas seguirán así. Por ejemplo:
- Entre las mujeres*, el 58,7% tiene jornada completa, mientras que entre los hombres, este porcentaje alcanza el 78,7%. Es decir, una de cada cuatro mujeres* trabaja a tiempo parcial.
- Por otro lado, el paro ha aumentado entre las y los migrantes. Así, en este colectivo hay 4.154 personas paradas más en el último año y el paro entre quienes no tenían un empleo anterior ha aumentado en un 39,75%. En el último mes, el paro ha subido entre las y los migrantes (997 parados y paradas más) en casi todos los sectores. Cabe destacar que el 47,5% de las personas migradas desempleadas están buscando empleo en el sector servicios, que es el sector que ofrece los empleos más precarios.
Ante esta situación, el sindicato LAB reivindica un salario mínimo propio de 1.500 € que beneficie a toda la clase trabajadora. Los datos del paro no son suficientes para analizar lo que ocurre en el mundo laboral. Tenemos que poner el foco en la calidad del empleo, porque el empleo que se crea es cada vez más precario. Por eso debemos dignificar los puestos de trabajo. Porque hoy en día tener un trabajo no garantiza poder desarrollar una vida digna.

