Hoy martes 27 de enero el Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto para la Regularización extraordinaria de personas migrantes que residen ya en el Estado español.
Para Como requisito, las personas migrantes tendrán que demostrar estar viviendo al menos 5 meses en en el estado, desde antes del 31 de diciembre de 2025 , y no tener antecedentes penales graves.
Al parecer, su tramitación será de carácter urgente. La simple admisión de las solicitudes otorgará una autorización provisional de un año de residencia que permitirá trabajar de forma legal y acceder a otros derechos fundamentales como la asistencia sanitaria. Finalizado este periodo, se podrá solicitar otros permisos de residencia ordinarios. Al presentar la solicitud quedarán suspendidos los procedimientos de retorno o las órdenes de expulsión por motivos administrativos o por trabajar sin permiso que pesaran sobre la persona solicitante.
En el estado Español, apróximadamente medio millón de personas que se encuentran en situación de irregularidad administrativa serán alcanzadas por la medida. Esta es la novena regularización masiva que se hace desde el gonierno central de España, la última se registra hace más de 20 años, en el 2005.
Desde el Sindicato LAB, como primeras cuestiones de esta Regularización destacamos:
El paso que se da hoy es una victoria social y popular de la Plataforma Regularización YA!. Es un logro de la lucha y la presión sostenida del movimiento migrante organizado que ha realizado un trabajo ingente que ha logrado reunir más de 700.000 firmas a nivel de todo el estado. En Euskal Herria, Regularizazioa Orain!, junto a centenares de agentes, organizaciones y colectivos, entre las que se encuentra nuestro sindicato, se han echo eco de esta iniciativa.
Este Decreto no es un champiñón que surje de la nada. Ha tardado en llegar y llega en un momento que no es casual: auge del fascismo global, avanzada violenta contra las personas migrantes por parte del gobierno más poderoso del mundo, expansión de los discursos y prácticas de odio racistas, machistas, xenofobos y homofobos.
En Euskal Herria no queremos vivir condicionadas a las desiciones, parciales e interesadas, del gobierno en Madrid. Queremos tener soberanía y condiciones para tomar las desiciones que queremos tomar que, van más mucho más allá de la gestión de las solicitudes, y tienen que ver con dirección de los medios, recursos e infraestructuras necesarios para que las vecinas migradas y/o racializadas que han decidio hacer su vida aquí puedan hacerlo en condiciones de dignidad, justicia y reconocimiento pleno de su agencia y de todos los derechos.
La aprobación a trámite de la Regulación, representa un paso de justicia social y una deuda que se tenía pendiente. Estas personas no son beneficiarias de nada. Son sujetas con agencia cuyos derechos han sido pisados de manera sistemática porque asi interesaba.
Algo positivo de esta reforma es que desliga el vínculo histórico hasta ahora determinante entre la conseción de los permisos de residencia y la disposesión de un contrato de trabajo o de solvencia económica. Esto es importante, que tomen nota Pradales y Chivite: las personas migrantes son mucho más que mano de obra de usar y tirar.
Aún quedan por definir aspectos clave, como la coordinación entre las entidades que acreditarán el tiempo de estancia y los procedimientos de implementación desde las Oficinas de Extranjería a nivel autonómico. Existe preocupación por que la gestión no sea realmente sencilla y por la posible reproducción de trabas burocráticas, brechas digitales o prácticas excluyentes.
Esta medida debe ir acompañada, por parte de las administraciones vascas y navarras, de los medios necesarios para frenar la persecución y estigmatización de las personas migradas y/o racializadas —como los controles por perfil étnico-racial, los abusos policiales o el racismo inmobiliario— y transformarlas en un acompañamiento institucional real que facilite el acceso a la regularización.
Desde LAB reafirmamos nuestro compromiso en la denuncia del racismo laboral y en la defensa de los derechos de las personas migradas y/o racializadas en los centros de trabajo de Hego Euskal Herria, como primer paso para dignificar las condiciones laborales y de vida de miles de personas trabajadoras.
Se exige una mejora en la regularización y el control del empleo: contratos reales y verificados, altas correctas en la Seguridad Social, respeto de jornadas y descansos, una actuación efectiva de la Inspección de Trabajo, el cumplimiento de los convenios laborales y el reconocimiento del derecho a la salud laboral, especialmente en sectores precarizados como el trabajo doméstico y de cuidados.
Que sea esta regularización un suelo mínimo común para todas las personas, que podamos avanzar juntas sin más chantajes ni amenazas hacia una organización colectiva y una acción sindical emancipadora; sin racismo laboral , con derechos y oportunidades para todas.
Nuestro compromiso es claro: nos encargaremos de que esta regularización permita materializar estos derechos como punto de partida a muchos otros. Para que Euskal Herria sea un pueblo de acogida, dónde el efecto llamada sea una llamada a una toerra de justicia, dignidad, reconocimiento, reparación e igualdad de oportunidades para todas las personas.

