LAB anuncia que abandonará la mesa creada por el Departamento de Educación de la CAV con el nombre ‘Eskola Bikaina Denontzat’.
El miércoles se celebrará en Gasteiz la quinta reunión de la mesa de segregación. El Departamento de Educación afirma que se trabajará la fase de definición de líneas de trabajo y proyectos que se desarrollarán para hacer frente a la segregación escolar, pero no ha presentado ninguna propuesta de trabajo. Nuevamente imperará la improvisación y el objetivo del Departamento será sacarse la foto del día.
En lugar de afrontar con valentía la segregación escolar, uno de los principales problemas del sistema educativo, la mesa se ha convertido en un foro para hablar de las medidas generales recogidas en la Ley de Educación aprobada por PNV y PSE, y no se ha querido abordar la complejidad ni las medidas concretas. LAB ha presentado aportaciones al diagnóstico y propuestas vinculadas a medidas concretas. Ha participado en dicho foro porque ha sido otro ámbito de lucha más, que se ha sumado al trabajo que ha realizado y está realizando en los centros educativos y al que está llevando a cabo a través de movilizaciones. Sin embargo, la improvisación que ha habido en la mesa, la unilateralidad a la hora de aprobar el diagnóstico, el hecho de no tratar contenidos y medidas reales y aprovechar el foro para dar por buena la Ley de Educación ha llevado a LAB a tomar una nueva decisión; va a abandonar la mesa.
LAB cree que no hay posibilidades para que en dicha mesa se consiga el pacto social necesario para hacer frente a la segregación escolar; no hay condiciones en esa mesa creada para dar la sensación de que se está haciendo algo. Por desgracia, se puede confirmar que no ha sido una mesa creada con la intención de trabajar para conseguir un pacto social en un tema complejo. Además, tratándose de un tema que a nuestro entender hay que acordar con la mayoría de representantes de las y los trabajadores, LAB ha reclamado que lo que se trataba en la misma se debía trabajar y acordar en las mesas sectoriales de enseñanza, ya que no hay ningún pacto social contra la segregación sin la mayoría de trabajadoras y trabajadores.
El propio sistema, en la base de la segregación
La segregación es un instrumento más de este sistema capitalista, heteropatriarcal, colonial, racista y ecocida. Para entender cómo funciona y poder hacerle frente tenemos que mirar el contexto socioeconómico, la situación demográfica y las políticas educativas. Muchas de las personas que llegan a vivir a Euskal Herria, encuentran en la migración una estrategia de supervivencia. En este marco, la escuela es o debería ser un espacio clave: para el reconocimiento y la igualdad de oportunidades.
Sin embargo, lejos de esto la segregación es el paraguas para la discriminación y la desigualdad de oportunidades. La ola reaccionaria ha llegado a las aulas, donde se permea cada vez más machismo, racismo, homofobia y xenofobia.
En este contexto también debemos entender los ataques euskaráfobos. El euskera está en un momento muy delicado, en una situación de angustia. La lucha por superar la segregación escolar debe ser también una lucha por dar aliento al euskera. El euskera como derecho colectivo, accesible y garantizado, para las y los niños migrantes es una oportunidad para la igualdad de oportunidades y para poder construir una sociedad, unos barrios y pueblos más cohesionados.
El modelo educativo no es neutral. Incide de forma significativa en cómo y para qué se escolariza a la infancia. Las brechas sociales existentes no sólo se perpetúan sino que se profundizan. Eso es y para eso sirve la segregación escolar.
Es innegable que crea grandes desequilibrios entre centros educativos y en esta situación, las políticas educativas y lingüísticas llevadas a cabo por el Gobierno Vasco no hacen más que incrementar la segregación escolar:
• No existe una política lingüística que favorezca la escolarización equilibrada y la euskaldunización de los niños. A los padres y a las madres que vienen a lo nuestro no se les informa suficientemente de la importancia de euskaldunizar y de las posibilidades que tienen de hacerlo, no animan a los niños a matricularse en el modelo D.
• El diagnóstico recoge que, entre las razones de la segregación escolar, la organización dual del sistema es un elemento que influye, pero junto con ello, el cobro de cuotas que están prohibidas por ley tiene una influencia directa. A día de hoy, el Departamento de Educación no ha realizado una auditoría de dichas cuotas, no ha hecho públicos datos sobre su cobro con transparencia y no existe una planificación para prohibir las cuotas.
• La escuela pública que ofrece estudios gratuitos representa el 50,8% y la red concertada en la que todavía se cobran cuotas: los centros de iniciativa social el 39,5% y las ikastolas el 9%. En el caso de las ikastolas, junto con dar pasos hacia la gratuidad, se ha puesto en marcha un sistema de becas para que ningún estudiante en situación de vulnerabilidad se quede fuera.
• Estamos en una situación de sobreoferta de plazas educativas y esto exige otro tipo de planificación escolar. Por ello, hacen falta políticas y medidas para situar en el centro la red pública de modelo D de manera generalizada y se debe posibilitar tomar decisiones de forma descentralizada en cada lugar, empezando por reducir plazas educativas que no sean de modelo D ni laicas.
• Se debe abordar la segregación por idioma. Aunque la Ley de Educación señala que al finalizar la Educación Secundaria Obligatoria el alumnado debe conseguir el nivel B2 en euskera, hoy por hoy y mientras se mantengan los modelos lingüísticos esto no es así. Tiene que ser un requisito para recibir fondos públicos.
Esto tiene varias consecuencias: perpetúa e incrementa las diferencias socioeconómicas, fomenta la infrafinanciación de la escuela pública y afecta a su calidad. Además, dificulta el conocimiento del euskera y la extensión del modelo de inmersión en euskera para garantizarlo.
Por lo tanto, hay que superar los desequilibrios que se dan en el mapa escolar, ya que estos, además de las consecuencias mencionadas, pueden reforzar las tendencias al clasismo y al racismo. Por eso, LAB apuesta por la cohesión social y reivindica que el euskera tiene que ser una herramienta importante para la inclusión social.
Para terminar, LAB quiere recordar que presentó de forma pública un decálogo que proponía medidas concretas para hacer frente a la segregación escolar y que seguirá trabajando y luchando por las medidas que propone en la misma.

