Construir un medio ambiente sano es nuestra voluntad y necesidad. Para ello, en Euskal Herria, no hay más que estar comprometido con los derechos de la naturaleza. No podemos aceptar las decisiones políticas que anteponen los negocios a las personas y a la naturaleza, porque esa opción nos llevará al precipicio antes de lo que nos imaginamos.

Mañana, Día Internacional del Medio Ambiente, oiremos bonitas palabras de aquellos que durante todo el año destruyen el medio ambiente. Efectivamente, los gobiernos neoliberales harán bonitas declaraciones, expondrán medidas para hacer frente al cambio climático, anunciarán compromisos para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Pero, lamentablemente, sus prácticas van en dirección contraria. Han apostado por las energías fósiles: el fracking, la búsqueda de hidrocarburos en el mar Cantábrico, la planta de Petronor,… Así como por infraestructuras inútiles, antisociales y contaminantes: TAV, incineradora,… Defienden una gestión mercantilista del agua: el canal de Nafarroa, el pantano de Esa, privatizaciones,… Además no vemos ninguna voluntad por parte de los dirigentes de superar el modelo actual de producción y consumo.

Nos encontramos en un contexto especial. Hay una relación directa entre los que quieren extender la precariedad en el mundo laboral y nuestras condiciones de vida y, los que quieren explotar sin medida los recursos naturales. Los insaciables intereses especulativos hacen imposible el equilibrio entre el medio ambiente , nuestra salud, el bienestar y la igualdad entre personas. Los que han creado las desigualdades sociales y la destrucción del medio ambiente, son los mismos. Los que anteponen el capital a las personas.

LAB tiene claras sus prioridades. Sabemos lo que defendemos y en contra de lo que estamos:

1. No aceptaremos la energía nuclear, cerramos Lemoiz y es necesario cerrar Garoña. Tampoco queremos que se investigue en el Mar Cantabrico; Euskal Herria debe estar libre del fracking. En lo que se refiere a la movilidad, estamos en contra del Tren de Alta Velocidad, consideramos que este macroproyecto es perjudicial económicamente, socialmente y medio-ambientalmente para nuestro pueblo, es por ello, que exigimos que se paralice la obra y se haga una auditoría social. En lo que se refiere a la gestión de los residuos, sabiendo que sistemas como la incineradora son generadores de enfermedades y totalmente contaminantes, exigimos que se deje este sistema a un lado. Haremos frente a los tratados como el TTIP, porque las multinacionales harán de nuestros derechos sociales, económicos y medioambientales simples mercancías.

2. Pero no queremos ser negativos, hay dos modelos contrapuestos. Hay alternativas!LAB defiende sectores estratégicos como la pesca, la agricultura… Tenemos claro que la clave esta en la soberanía alimentaria. En lo que se refiere a la energía, debemos paralizar el sobre-consumo, estamos a favor de los productos renovables y reemplazables que permitirán ahorrar y crear empleo. Hablando de movilidad, defendemos el transporte público y comunitario. En lo que se refiere al tratamiento de los residuos, defenderemos un consumo y una producción responsable para dejar a un lado la incineradora. El objetivo debe ser cero residuos, y nos movilizaremos a favor del mejor sistema para ello.

3. Pero el reto va más allá de proyectos concretos. Debemos empezar a dar pasos para que las y los trabajadores incidamos en los medios de producción, en los modelos de consumo y en la gestión de las instituciones. Debemos poner en marcha procesos de transición: energéticos, políticos, económicos, sociales, culturales,… Para ello la Carta Social de Derechos Sociales de Euskal Herria es un paradigma y, tenemos patrimonio para hacer ese trabajo. Es fundamental que seamos dueños de nuestras decisiones, es necesario que la clase trabajadora junto a los demás sectores tomen parte y se movilicen a favor del medio ambiente y de la comunidad en su conjunto, tanto para nuestra generación, como para las generaciones venideras.

4. LAB defenderá la naturaleza tomando parte en las decisiones de las empresas y siendo agente activo en la sociedad. La igualdad, la justicia social, la dignidad de la vida, el cuidado de las personas y la protección del medio ambiente son la misma lucha. Para defender todo ello la movilización es necesaria, movilización que debemos reforzar para enfrentarnos a situaciones diferentes y conseguir nuestros objetivos. La agenda de todas aquellas personas que defendemos el medio ambiente y el cambio social y político, está llena para los próximos días : el 5 de junio, estaremos en Baiona, participando en el acto convocado por la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria. Unido a ello, llamamos a participar en la Altenatiba Herrixka que se celebrará el día 6 de junio en Donostia. El 13 de junio, estaremos presentes en la manifestación para exigir la paralización de las obras del TAV y en julio participaremos en la frakanpada internacional que se celebrará en Gasteiz para pedir que no se ponga en marcha la técnica del Fracking en Euskal Herria.