2013ko ABERRI EGUNA
LAB sindikatuaren adierazpena

EUSKAL HERRIAK BIZI BEHAR DU:
DEMOKRAZIA eta BURUJABETZA
POLITIKO eta EKONOMIKOA

1. Para quienes reconocemos Euskal Herria, el Aberri Eguna supone un día señalado por su sentido político simbólico y nos ofrece la oportunidad de hacer una reflexión más pausada y profunda, por encima de la vorágine del día a día. La singularidad del contexto político y económico de los últimos años exige más aún dicha reflexión, con el objetivo de dotarnos de una visión a largo plazo y elegir el camino adecuado y correcto para lograr nuestros objetivos. No obstante, asimismo, debemos remarcar la dificultad e incapacidad de hacer esta reflexión en común entre los distintos agentes que reconocemos Euskal Herria, en lugar de hacerla cada uno por su lado.

2. Por tanto, LAB, a través de esta declaración, quiere trasladar su voluntad de compartirla con los demás agentes sindicales, políticos y sociales, así como con la clase trabajadora, y su intención de aportar en el debate compartido que debemos llevar a cabo en Euskal Herria.

3. En estos momentos en que debemos trazar nuestro presente y nuestro futuro, se está promoviendo un debate única y exclusivamente entre las élites políticas y económicas, a espaldas de la clase trabajadora y de las clases populares. Esto persigue el objetivo de obviar contradicciones y silenciar las alternativas y es completamente inaceptable. Euskal Herria se construye día a día gracias al trabajo y al esfuerzo de esa clase trabajadora. La participación y la aportación de ésta y del sindicalismo es indispensable para compender lo conseguido por Euskal Herria e imprescindible si queremos construir un futuro en conjunto y para todos y todas.

Euskal Herria se encuentra en una encrucijada: emergencia económica, política y social en su máximo nivel

4. Dejar fuera del debate a la clase trabajadora y al sindicalismo obedece a la clara intención de cargar en las espaldas de trabajadoras y trabajadores la salida de la crisis económica. Esto ha provocado una fuerte crisis y situación de emergencia social, ya que somos la mayoría social trabajadora quienes estamos sufriendo las consecuencias. Se nos muestra que no hay futuro, para que aceptemos cualquier tipo de futuro. Por medio de una tasa de desempleo insoportable, justifican un empobrecimiento generalizado, mientras promueven la acumulación y el ocultamiento de la riqueza que existe en este pueblo. Un empobrecimiento directo e indirecto; por un lado, por medio del desempleo y de la merma de salarios y pensiones, y, por otro, destruyendo o reduciendo todo tipo de derechos y servicios públicos. Los recortes en servicios de salud, la reforma del sistema educativo, la reforma laboral y de negociación colectiva, la desaparición gradual de la protección social, los desahucios… son medidas que van en contra de la clase trabajadora y de la ciudadanía en general.

5. Las consecuencias de la crisis social no se evidencian sólo en unos grupos concretos, sino que las sufre toda la población. La crisis social está desestructurando toda Euskal Herria. Estamos asistiendo al estallido controlado de todas las estructuras que la constituyen (educación, administración local, sanidad, relaciones laborales…).

6. La crisis social coincide con la crisis económica estructural. Con tal de salvar el modelo económico capitalista que ha funcionado en Euskal Herria en las últimas décadas están dispuestos a hacer cualquier cosa. Más aún, como en anteriores crisis, se está buscando la salida ahondando más en el sistema. Sin embargo, sabemos que el sostenimiento del sistema capitalista es imposible en claves sociales, económicas, ecológicas, energéticas y democráticas. Y, tal y como está quedando en evidencia, esas recetas no están teniendo buenos resultados ni siquiera para el capital o, mejor dicho, para el capital productivo están siendo completamente perjudiciales. Pretenden meternos en una carrera hacia el desastre, un desastre que sufrirá especialmente la clase trabajadora.

7. Pretenden limitar y restringir el debate sobre la crisis a un nivel puramente técnico. Pero el debate es político. Hay un pueblo que debe decidir qué y cómo quiere producir, cómo quiere vivir y cómo quiere organizarse. Y si el debate sobre modelo económico se produce y, sobre todo, si las decisiones se toman de espaldas al pueblo y fuera del debate político, tal y como se está haciendo con la remodelación del modelo económico capitalista, las decisiones serán imposición tras imposición contra la voluntad popular.

8. La crisis económica ha puesto aún más de manifiesto la crisis política. En Euskal Herria, las decisiones de ETA y las iniciativas de la Izquierda Abertzale han creado una posibilidad real de solución al conflicto político. El debate territorial y de estructuración institucional de Euskal Herria se ha abierto de par en par. La división administrativa ya no oculta el debate político que reclama nuestro pueblo. Y la vía centralizadora que, ante la crisis económica, han impulsado los Estados, vaciando el estado de las autonomías en el Estado español y negando un mínimo reconocimiento de Euskal Herria y una colectividad territorial en el Estado francés, no han hecho más que avivar el debate y dotarlo de contenidos.

9. Negar la dimensión política del debate económico y aplicar las políticas económicas restrictivas que establecen la Unión Europea y los Estados, además de imponer un modelo económico concreto, supone un modelo político antidemocrático para Euskal Herria. Son políticas que buscan cuidar los intereses del capital financiero, de la banca y de los grandes empresarios, un modelo que proteja sus beneficios. Y, a su vez, la elite política que gestiona esos intereses también se está enriqueciendo con ello. Ése es un modelo que solamente puede construirse sin respeto alguno a la voluntad de la ciudadanía. De esa corta lista de quienes hay que salvar y proteger, quedamos fuera toda la clase trabajadora, estudiantes, pequeños empresarios, pensionistas, trabajadoras y trabajadores autónomos, cooperativistas, quienes se dedican a la agricultura o la pesca… y, qué decir tiene, todos los sectores a los que quieren condenar a la pobreza, sin olvidar que en todos estos sectores son las mujeres las que resultan más perjudicadas. Es decir, todas y todos aquellos que no se encuentran en la punta más alta de la pirámide capitalista.

10. Ese modelo económico que se está impulsando en interés de unos pocos ha traído consecuencias muy graves a nuestro pueblo que serán aún más graves si no lo paramos. Los niveles a los que ha llegado y la tremenda velocidad que ha tomado la destrucción de empleo y la desaparición de empresas ha puesto en peligro también el tejido productivo mismo de nuestro pueblo. De la misma forma que el empleo que se está destruyendo no va a ser recuperado, también puede resultar imposible recuperar ciertos sectores económicos que están siendo especialmente castigados. Estas dos situaciones suponen en peligro de desaparición un tejido económico diferenciado y especializado. Por lo tanto, en esta coyuntura, es urgente replantear nuestro modelo económico e ineludible realizar este debate sobre bases democráticas y dentro de una estrategia de país.

Democracia y soberanía política y económica. Existe una vía alternativa

11. Se puede hacer política, sindicalismo o economía siguiendo a los intereses que hemos mencionado. Sin embargo, hay posibilidad de formular estrategias que respondan a las necesidades de la población de Euskal Herria y de proceder según éstas. La supervivencia y la viabilidad de Euskal Herria como proyecto político y económico, por un lado, y la dignidad de las condiciones de vida de la población de Euskal Herria y los derechos sociales y económicos, por otro.

12. Hay amplios sectores en Euskal Herria que comparten esta visión y este interés. Una clase trabajadora que tiene una fuerte conciencia nacional, junto con una mayoría sindical de raíces nacionales y abertzales. Un sindicalismo que ha unido la lucha por las condiciones y derechos laborales a las claves del desarrollo de Euskal Herria. La existencia de agentes económicos que reconocen Euskal Herria, son ingrediente indispensable para articular y llevar a cabo un futuro como Pueblo.

13. Debemos construir el camino entre los distintos agentes de Euskal Herria. LAB hará su aportación y se comprometerá para ello. Desde el punto de vista de la defensa de los intereses de la clase trabajadora, pero abierto a los acuerdos que debemos construir entre distintos sectores económico y políticos. Si realmente queremos que ese camino sea una alternativa al desastre que se nos está imponiendo, debe basarse en otros componentes: democracia, soberanía política y soberanía económica.

14. Democracia, comprendida como recuperación del poder por parte de la población. Es decir, que, desde la igualdad de derechos y oportunidades, la capacidad de tomar las decisiones principales y fundamentales recaiga en el pueblo, dejando atrás el espectáculo autoritario al que estamos asistiendo en la fase actual por parte de los poderes fácticos y de la elites.

15. Soberanía política, porque debemos sacar a Euskal Herria de la ruina a la que nos están encaminando los Estados. El debate político está completamente abierto en nuestro pueblo y es únicamente a los agentes y ciudadanía de Euskal Herria a quienes compete debatir y decidir cómo queremos configurar y organizar nuestro pueblo. Sólo desde un debate social y político amplio, nacional y democrático podemos recorrer ese camino.

16. Soberanía económica, porque no puede imponerse un modelo económico que va a acabar con la economía de un país y que sólo busca proteger los intereses de unos pocos mientras perjudica a la mayoría social. Ante esto tiene una urgencia máxima construir un Marco Vasco de Relaciones Laborales y Protección Social, porque es el modo de hacer frente a esas imposiciones y el instrumento básico que nos permita hacer políticas sociales y laborales propias en nuestro pueblo y con la participación de la clase trabajadora. Es el momento de pasar realmente de la reivindicación a su construcción.

17. A la vista está que desde los estados nos llegan, una tras otra, imposiciones en la gestión de la situación socioeconómica y que, una tras otra, se están adoptando por parte de la élite política y empresarial de Euskal Herria. Su comportamiento se reduce a cumplir, olvidando las necesidades de Euskal Herria, aunque esas medidas estén ahogando a la sociedad y a la economía y resulten perjudiciales. Presentan su política como obligada y necesaria, pero la realidad es que la llevan a cabo porque les da la oportunidad de llevar a cabo y fortalecer su proyecto político y económico. Ven la soberanía como instrumento para que se impongan las reivindicaciones y los intereses de la clase trabajadora. Es imprescindible conformar otra manera de proceder, basada en las decisiones de los agentes de Euskal Herria y que cuente como eje con la realidad y los intereses de nuestro pueblo. Esto tendrá que ser, indefectiblemente, una actuación unilateral en muchas ocasiones, ya que en estos momentos es imposible construir acuerdos bilaterales con los Estados. Actuar unilateralmente hará visible la alternativa de otro camino más fructuoso y evidenciará la dimensión política del conflicto económico.

Emplazamiento de LAB en el contexto del Aberri Eguna

18. LAB quiere hacer un llamamiento, especialmente a la clase trabajadora, y, en general, a toda la ciudadanía de Euskal Herria, a que se comprometan en la defensa de nuestros derechos sociales, políticos y económicos. La lucha que debemos hacer, si queremos que sea realmente eficaz, tiene que ser para construir una alternativa. La lucha de la clase trabajadora debe ser una interpelación a los demás sectores económicos y al poder político para que Euskal Herria haga un camino propio y democrático. Tan solo con la fuerza que consigamos por medio de nuestra lucha y de nuestra dinámica será posible el reconocimiento y el ejercicio de esos derechos, sea por medio de las políticas de las instituciones o por medio de la negociación entre distintos agentes.

19. LAB quiere hacer un llamamiento a los agentes situados dentro del espectro político de izquierdas de Euskal Herria (partidos políticos, sindicatos, movimiento juvenil, movimiento feminista, agentes sociales, cooperativismo, euskalgintza…) para acordar e impulsar una estrategia nacional para construir el Estado Vasco. El acuerdo entre quienes estamos a favor de un modelo socioeconómico distinto para materializar y consolidar el principal fundamento de una nueva Euskal Herria, es decir, el económico, es imprescindible, si queremos que esta posición sea la que predomine socialmente.

20. LAB quiere hacer un llamamiento al diálogo y al acuerdo a los demás sectores económicos y políticos que reconocen Euskal Herria y a sus representantes. Para hacer frente, desde la responsabilidad de todos y todas, al reto colectivo que supone garantizar la supervivencia y la viabilidad de nuestro pueblo, es necesario acometer esa responsabilidad desde la atención a los intereses propios, pero desde un compromiso nacional. Planteamos este proceso de debate y de acuerdo a modo de ejercicio de soberanía y en condiciones democráticas. Para salir de esta situación de excepción, pretendemos lograr los acuerdos necesarios sobre el camino socioeconómico necesario y las normas y los compromisos para conformar dicho camino.

21. El proceso de establecer un camino socioeconómico propio está ligado al proceso político que debe dar salida al núcleo político del conflicto que mantiene Euskal Herria con los Estados. Ya que este proceso político tiene que resolver también la forma en que se reconoce y se estructura el derecho que tiene Euskal Herria a tomar sus decisiones políticas y económicas. En este sentido, LAB se ratifica en su compromiso de impulsar el diálogo entre los diferentes agentes y hace un llamamiento a constituir el proceso político que traiga la resolución del conflicto.

22. Esta situación de emergencia está ahogando a nuestro pueblo. Las soluciones deben ser para todas y todos y debemos encontrarlas entre todas y todos. Así, demostrar y conformar voluntad y establecer una metodología para el debate y la negociación del nuevo recorrido socioeconómico para nuestro pueblo es, también, responsabilidad de todas y todos.