Desde que se ha abierto el plazo de prematriculación desde la Administración no se está realizando una campaña a favor de la prematriculación en el modelo “D”. LAB quiere denunciar que dejar la campaña de prematriculación en manos de los centros es una irresponsabilidad. Todo esto no es casualidad, es consecuencia del Napartheid lingüístico al que durante los últimos treinta años nos han sometido UPN y PSN con la complicidad de otros agentes políticos y sindicales.

Desde que se ha abierto el plazo de prematriculación el sindicato LAB ha querido conocer de manera directa que tipo de información se estaba ofertando sobre los diferentes modelos en la zona discriminada. Es sabido que cuando se oferta una nueva posibilidad, la actitud de la persona que informa resulta fundamental a la hora de medir el éxito de los modelos ofertados. Eso ha sido lo que ha querido contrastar LAB.

Para ello, hemos llamado para solicitar información a cuarenta centros escolares de la zona discriminada, de estos, en cuatro (10%) nos han dicho que no informan por teléfono.

En otros trece (32%), no mencionan la posibilidad de que se pueda estudiar en el modelo “D” , es decir, no informan sobre dicho modelo.

En los otros 23 (57%), ofrecen información sobre el modelo “D”. Sin embargo, en 10 de ellos la información que se da es disuasoria, impulsando a la no matriculación. En otros 10 sólo se ofrece el D-PAI y únicamente en 3 (7,5%) ofrecen e informan convenientemente sobre el modelo “D”.

A la vista de estos datos la conclusión es clara y por ello, LAB quiere denunciar que desde la Administración no se está realizando una campaña a favor de la prematriculación en el modelo “D”. Dejar la campaña de prematriculación en manos de los centros es, en nuestra opinión, una irresponsabilidad ya que la información que se oferta queda al albur de los intereses, filias y fobias de los equipos directivos.

Si el éxito de de la extensión del modelo “D” se basa en esta “campaña de información”, desde luego no vemos lugar para el positivismo. Cuando no se ofertan todas las posibilidades como se debe, se ponen dificultades o simplemente se oculta la información resulta muy difícil que las familias elijan dicho modelo.

Que se oferte el D-PAI en la mayoría de los centros resulta un contrasentido cuando el Departamento de Educación se comprometió a no aumentar la oferta del programa PAI y mientras se está realizando una evaluación de dicho programa.

Todo esto no es casualidad, es consecuencia del Napartheid lingüístico al que durante los últimos treinta años nos han sometido UPN y PSN con la complicidad de otros agentes políticos y sindicales.