Durante estos días la empresa a través de sus máximos responsables nos están convocando a charlas para informarnos sobre la nueva estrategia, (o continuación de las anteriores pero con revisiones puntuales) para transmitirnos lo bueno y lo mejorable de este plan y a la que nos invitan a todas/os las trabajadoras/es para que la apoyemos. 
No deja de ser criticable que estos estrategas no se hayan parado a analizar que en cada herrialde, provincia, existe una representación de los trabajadores/as a los que no se les ha dado ninguna información. Dentro de esa estrategia de hacer participes a los/as trabajadores/as se les ha olvidado que estos representantes podían tener algo que decir, aportar, criticar…

Totalmente de acuerdo con que los trabajadores/as tenemos que estar informados sobre las estrategias que a futuro va a realizar la empresa, aunque lo que si dotaría de contenido a este respecto es en que repercute esta estrategia a cada departamento, área, etc.… datos que nunca llegan a concretarse, creando la sensación en la plantilla de que las generalidades que se nos cuentan no nos aportan demasiado.

Criticable es que se nos cuenten las bondades en cuando a aportaciones sociales que realiza Telefónica, después de haber destruido tantos miles de puestos de trabajo con condiciones dignas, no solo en esta ultima etapa sino en los momentos en los que la economía desbordaba optimismo. (No olvidamos ni los ingentes beneficios de los que se lucraron unos pocos en esta empresa en forma de primas, ni el apoyo de los sindicatos mayoritarios en la destrucción de puestos de trabajo.)

La novedad más notoria en este nuevo plan es la descentralización en la toma de decisiones. Desde LAB, siempre hemos defendido que las decisiones cuanto más cerca del origen se tomen, más acertado será el análisis y su resolución.

Aun así nos sigue pareciendo corta esta decisión. Mientras que por un lado se analiza sin complejo una serie de datos objetivos: posición en el mercado junto con la competencia por provincias (incluso por localidades), provisión, resolución de averías, índice satisfacción del cliente, porcentajes de participación en la encuesta de satisfacción por parte de la plantilla… todo ello a nivel provincial.

Por otro, se hace un análisis, desde nuestro punto de vista, corto de miras en lo que respecta a la realidad de Hego Euskal Herria (cav y nafarroa).

Se realizan todo tipo de hipótesis en cuanto a la capacidad técnica de Telefónica y de la competencia, que por otro lado es totalmente necesaria, pero se deja a un lado, ¿Intencionadamente?, la parte en la que esta empresa debe venderse hacia esos ciudadanos que son los clientes a los que dice dirigirse.

Se olvidan de que en esta tierra existen otro tipo de realidades sociopolíticas, culturales, etc… Se olvidan de que lógicamente aquí existen empresas que entienden esa realidad diferenciadora y la aplican para vender sus productos, como por cierto imaginamos lo hará Telefónica en países como Alemania, Gran Bretaña, Argentina….

Mencionan también la diferente participación de la plantilla de Hego Euskal Herria en la encuesta de satisfacción, siendo menor del 50%.

A esto añadimos que también en otras situaciones, (como en las múltiples movilizaciones que se realizan en esta empresa: convenios, despidos, ERE…) hay una clara diferenciación con el resto del estado.

¡Recuerden! También somos clientes y vendedores pasivos.

Tenemos claro, como históricamente LAB ha reclamado, que si los convenios se negociaran a nivel de Herrialde, Comunidad Autónoma o Hego Euskal Herria, tanto la implicación de la plantilla como el resultado de la negociación hubiera sido otro. Y a las pruebas nos remitimos: O+M, CT- ADSL, movilizaciones…

Esto hubiese repercutido también en la política de acción de Telefónica con respecto a estos territorios, colocándole en una mejor situación dentro de este mercado.

Ya en su día, hace más de 15 años, LAB presento un estudio y propuesta a la empresa en este sentido, siendo rechazada por falta de visión empresarial, y sobre todo por una clara subordinación e interpretación chauvinista estatalista.

Somos los primeros que nos interesa la buena marcha de esta empresa, nuestros puestos de trabajo dependen de ello, siendo la satisfacción del cliente una prioridad para este cometido.

Pero esa satisfacción no puede venir de la reducción de personal bien formado y con unas condiciones laborales que le permitan hacer bien ese trabajo, como se vuelve a hacer en este ultimo ERE, y tampoco con la sensibilidad que hasta ahora ha tenido Telefónica con respecto a Euskal Herria y todos sus habitantes, (Clientes ellos también).