Los y las trabajadoras de EDE Taldea se concentraron el martes frente a la sede central de la entidad para reivindicar una negociación colectiva justa frente al plan de recortes y despedidos planteado por la dirección.

Las relaciones laborales en el Tercer Sector han venido siendo tradicionalmente diferentes, lo que ha provocado que hasta ahora se mantuvieran silenciados muchos conflictos. Los trabajadores y trabajadoras de EDE Taldea rompen ese silencio porque entienden que la entidad aplica un plan que nada tiene que ver con la bandera de justicia social que enarbola.

El carácter diferente del sector se ha traducido también en una movilización diferente, que ha consistido en un divertido juego reivindicativo.
Y es que el tercer sector de intervención social ha sido uno de los grandes damnificados de los recortes de las administraciones públicas que se han traducido, además de un recorte en los sistemas de protección social, en destrucción de empleo y empeoramiento de las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras.

Nota de los y las trabajadoras de EDE Taldea
Los y las trabajadoras de Fundacion EDE, Suspergintza Elkartea y ST3 en lucha por sus puestos de trabajo y de unas condiciones laborales dignas

Los y las trabajadoras de estas tres entidades, pertenecientes al Tercer sector de Bizkaia y sujetas al Convenio de Intervención Social de Bizkaia, queremos denunciar a través de estas líneas la situación de continuos recortes de puestos de trabajo y reducciones de jornadas que se están produciendo en nuestras entidades, así como la reducción salarial del 7% sufrida en 2013. Esta situación nos ha llevado, tal y como establece nuestro convenio, y agotadas todas las demás vías, a vernos actualmente en un proceso de mediación en el PRECO (procedimiento para la solución de conflictos del Consejo de Relaciones Laborales).

Mientras en otros sectores productivos han sido numerosas las denuncias públicas que se están llevando a cabo por el mismo motivo, no ha sido así en el caso del Tercer sector de Bizkaia, a pesar de los recortes que se están sufriendo en los últimos años, tanto por parte de las administraciones públicas como por parte de la patronal del sector (Gizardatz).

Es cierto, que estas tres entidades han sido y son propulsoras de múltiples iniciativas en pro y de las personas y colectivos, pero, ¿qué pasa cuando los derechos que se proclaman y defienden para otros colectivos sociales son reclamados por los y las trabajadoras? Pues que la cosa varía.

Desde la representación legal de los y las trabajadoras queremos trabajar por el conjunto del personal de las entidades y nuestra apuesta siempre ha sido por una negociación que dé como resultado mantener nuestros puestos de trabajo. Ante esta propuesta, las entidades han respondido tratando de ningunear a los sindicatos y la representación legal de los y las trabajadoras y buscando llegar a acuerdos individuales con los y las trabajadoras. Nuestras entidades los tienen muy claro, no cabe negociación posible a este respecto. Quieren imponer despidos sí o sí, reducción de jornadas sí o sí, recortes salariales sí o sí.

Nuestra postura es firme al respecto. No admitimos la imposición unilateral de despidos, reducciones de jornadas y recortes salariales. Queremos que se negocie con los y las representantes legales de los y las trabajadores todo lo que tenga que ver con nuestras condiciones laborales. Y queremos también un plan de viabilidad a medio y largo plazo que pase por el reparto de trabajo entre todos y todas, el cobro de unos salarios dignos y el reconocimiento de las personas trabajadoras como parte fundamental del proyecto.
Queremos que quede constancia que no estamos defendiendo solamente nuestro salario, sino la dignidad del mismo y nuestra propia dignidad como trabajadores y trabajadoras. Defendiendo la negociación de nuestras condiciones laborales, estamos expresando nuestra voluntad de ser participes de nuestro futuro y seguir trabajando por nuestros derechos y los del resto de la sociedad.

Hemos trabajado siempre bajo la convicción de que otro mundo es posible y por tanto trabajaremos con la misma premisa como trabajadores y trabajadoras. Es posible otro modelo de entidad, es posible una negociación justa y es posible un reparto del trabajo y de la riqueza en nuestras entidades.

El camino se hace andando y luchando