El delegado de LAB Karlos Diaz Zubia, despedido por Angel Luis Martínez Calleja, administrador único de Ambulancias Bizkaia UTE, ha sido readmitido en su puesto de trabajo en el día de hoy, dado de alta en la SS, entregada su nueva ropa y taquilla.

El pasado 8 de noviembre de 2013, Karlos fue despedido y mandado a la lista interminable del paro, su labor y entrega como delegado del comité de la empresa SAMU (empresa que integra la UTE) facilitó su enemistad con la gerencia de estas empresas, quien no dudó en sacarse de la manga una sarta de mentiras que provocaron su despido disciplinario.

Esta provocación y ofensa a los derechos de los y las trabajadoras, se multiplica por mil cuando a quien despiden es precisamente a quien ellos y ellas han elegido como su representante, es en ese momento cuando el ataque es a todos y a todas.

Desde el momento del despido hasta hoy, se han sucedido las movilizaciones, desde la huelga en respuesta a este hecho reprobable, convocada no solamente por LAB, sino por ELA, CCOO y UGT, todos los sindicatos con representación en este sector a excepción del sindicato USO, estos últimos son parte fundamental para dar cobertura a la política del terror que ejerce Angel Luis Martínez en sus empresas, contra todas y todos quienes no se doblegan a sus pies. Posteriormente le siguieron las concentraciones en diferentes hospitales, en sanidad, escarches, etc. Con dos actos por semana, sin desfallecer mostrando nuestro más enérgico rechazo.

El pasado 25 de marzo, era la fecha señalada para la celebración del juicio por el despido, ese día un nutrido numero de compañeros y compañeras, se personaron el juzgado para ofrecerle a Karlos su apoyo incondicional y a la vez mirar a su propio jefe a la cara con todo el odio que cabe en una mirada. Este día nuevamente fuimos burlados, sacándose de la manga la empresa una estratagema que podía suspender el juicio y dilatarlo aun más, el motivo fue que la empresa dijo que no le habían llegado en tiempo y forma la citación de sus testigos, testigos que por cierto se encontraban con Angel Luis en los bares inmediatos al juzgado tomando un café con este, a la espera por si algo salía mal y finalmente el juicio se celebraba.

Finalmente el juicio fue suspendido hasta el 10 de junio, pero la lucha, la constancia y la perseverancia de Karlos, sus amigos, sus compañeros y formar parte de un sindicato de clase combativo como LAB. Han logrado lo que pocas veces se logra, torcer el brazo del tirano y conseguir la tan ansiada y peleada readmisión.

Como diría Periko Solabarria, quien me ha acompañado en todas y cada una de las acciones realizadas “si no nos dejan soñar, no les dejaremos dormir”.