Los trabajadores y trabajadoras de INCOESA, han logrado interceptar a Arantxa Tapia, consejera de Competitividad y Desarrollo del Gobierno Vasco hoy en Bilbao, frente a las instalaciones del SPRI, Agencia Vasca de Desarrollo Empresarial, dependiente del Gobierno Vasco para exigir una reunión con responsables políticos del Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad.

Desde que Arantza Tapia reconociera en pleno haber entregado casi 2.000.000 de euros a INCOESA, los trabajadores y trabajadores han solicitado en multitud de ocasiones poder reunirse con la Consejera de Desarrollo Económico y Competitividad. Pese haber podido hoy dirigirse a ella directamente, mientras toma un café en un establecimiento hostelero, de nuevo solo se han recibido vagas excusas e inciertos compromisos para reunirse, pero sin concreciones.

Hasta el día de hoy, solo han sido recibidos pon técnicos del Dpto. de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno Vasco, y en dichas reuniones se han limitado a dar explicaciones genéricas sobre los dos 2.000.000 de euros dados en subvenciones, sin ni siquiera dar opción a tratar temas como el mantenimiento de empleo y tejido productivo en la planta de Bedia o la deslocalización de libro que se está produciendo.
Se da la circunstancia de que mientras los Jueces han venido denegando los procedimientos de traslado puestos en marcha por la empresa, y la Diputación foral de Bizkaia ha puesto en marcha mecanismos como la devolución de 150.000 euros para penalizar la deslocalización, el Gobierno Vasco mira para otro lado y en boca de Gorka Etxabe, uno de los técnicos de dicho departamento, llama al cierre de INCOESA “localización estratégica”.

El Gobierno Vasco, con Iñigo Urkullu y Arantza Tapia a la cabeza, llenan titulares con maravillosos planes de empleo, de industria, de reactivación…hoy mismo presentando un plan de promoción turística, pero en la práctica, se dedican a ser meros espectadores ante la barbarie que pretenden llevar a cabo en INCOESA y a validar la deslocalización mediante subvenciones a esta empresa.

Para el Gobierno Vasco, ¿Es legítimo que Higinio Arteta reciba un montón de millones en subvenciones públicas, y se aproveche de ese dinero para deslocalizar la empresa? ¿Cómo puede ser que lo que para la Diputación es una clara deslocalización, para el Gobierno Vasco sea una “localización estratégica? ¿Acaso Higinio Arteta (conocido empresario en la patronal vizcaína y dentro del mundo del PNV) es intocable? ¿O acaso estamos ante algún tipo de pago de favores?

Mientras tanto los trabajadores y trabajadoras de INCOESA, y tras 280 días de huelga, seguimos apostando por el mantenimiento de empleo y el tejido productivo en la planta de Bedia, porque ahora más que nunca tenemos claro que es viable, y que la resolución de este conflicto es una cuestión de voluntades. Por ello, exigimos al Gobierno Vasco a que asuma su responsabilidad y haga cuanto esté en su mano para elaborar junto a los trabajadores un plan de viabilidad que salve esta planta.