Efectivamente, éste no es un momento en absoluto dulce para la Señora Celaá. La Consejera de Educación de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa tiene que estar verdaderamente preocupada.
Ha pretendido en todo momento IMPONER. Ha pretendido imponer un modelo cuyo objetivo NO era la educación, ha pretendido instrumentalizar la enseñanza para el adoctrinamiento, ha pretendido imponer recortes en servicios educativos y en condiciones laborales, y le está saliendo rana. Decimos "ha pretendido" porque como demuestran estas elecciones, no lo va a conseguir.

Llevábamos tiempo advirtiéndole de que esto era imposible, que con toda una comunidad educativa en contra de sus intenciones, con toda un comunidad educativa en contra de su proyecto de adoctrinamiento y de recortes uno detrás de otro, iba por muy mal camino. Que tomen buena nota y cambien radicalmente de estrategia; ella, su departamento y los sindicatos de acompañamiento – CCOO y UGT – que EXCLUYENDO A LA MAYORÍA SINDICAL, gustosamente se han prestado a apoyarlo todo, desde los recortes en servicios, sustituciones, salarios… hasta la instrumentalización política para intereses partidistas.

Pues bien, si hasta ahora no se lo ha creído porque a veces, no hay más ciego que quien no quiere ver, si hasta ahora con las movilizaciones de las trabajadoras y los trabajadores, si hasta ahora con todas las expresiones y manifestaciones en contra de sus intenciones por parte de toda la Comunidad Educativa no le ha sido suficiente; esperamos que con estos resultados electorales en el ámbito sindical le haya quedado claro.

Estos son los peores resultados que en elecciones sindicales podía haberse esperado la Señora Celaá. Los peores resultados, por dos razones:

– Se constata todo esto que le veníamos diciendo, que tiene a las trabajadoras y a los trabajadores frontalmente en contra de todo aquello que siguiendo las directrices de Madrid pretende IMPONER.

– Pero también porque ahora, con LAB como primera fuerza, pero también con una mayoría sindical vasca que en su conjunto ha sido mayoritariamente respaldada,y ha salido reforzada. Si antes tenía un problema, ahora tiene problema y medio.
Queremos también destacar los buenos resultados obtenidos por la mayoría sindical vasca que hemos estado a la altura de las circunstancias, que hemos conseguido movilizar el descontento de las trabajadoras y trabajadores de la enseñanza contra la política de la imposición, y nos reafirmamos en seguir trabajando conjuntamente y en la estrategia de movilización.

Desde LAB lo tenemos claro, en la enseñanza se debe abrir una nueva fase, una fase donde pasemos de la imposición a DECIDIR, se acabaron los recortes impuestos de forma unilateral, se acabaron las imposiciones de modelo educativo, se acabaron porque ahora hay más fuerzas para que las trabajadoras y los trabajadores podamos decidir un modelo educativo propio, y podamos decidir aquí y ahora, sin injerencias, nuestras condiciones laborales.

Concluyo pidiéndole a la Señora Celaá y a toda su consejería (dirigida por CCOO) que den un giro de 180 º desde la imposición al respeto a las decisiones de la mayoría, o en caso contrario y dicho en trilingue, como a ella tanto le gusta: zoaz etxera, váyase a casa, go home.

En Bilbao, a 18 de febrero de 2011