Una veintena de trabajadores y trabajadoras de Alfus se han desplazado hasta Barcelona, para concentrarse enfrente de las oficinas de FCC-Ambito. Barcelona es desde donde se traslada Esther Serraller Sandino una de las responsables del conflicto de Alfus. Esther junto con Isidoro Valverde fueron quienes el 27 de Marzo del 2013 presentaron el expediente de regulación por el cual se extinguieron 16 puestos de trabajo además de contener grandes modificaciones de las condiciones de trabajo.

Tras el periodo de consultas los dos responsables de FCC, desaparecierón e ignorarón las interpelaciones de los trabajadores para llevar a cabo una negociación real.
Tras más de 8 meses de huelga indefinida, un encierro en el centro de trabajo de dos miembros del Comité de Empresa durante 26 días y constantes movilizaciones así como interpelaciones a las instituciones pidiendo la implicación en el conflicto y por la cuales tanto en el parlamento como en las Juntas Generales de Bizkaia se realizarón declaraciones institucionales en contra de las medidas adoptadas por la empresa y apoyando las movilizaciones de los trabajadores FCC se mantuvo oculta, mostrando una nula voluntad de solucionar el conflicto , un abandono a Alfus y una gran irresponsabilidad.

Han pasado más de dos meses de que los trabajadores entraran en una nueva fase de la pelea por la que en vista del abandono de Alfus por parte de FCC, interrumpieron la huelga indefinida mostrando una gran voluntad y apuesta por Alfus y solicitando la intervención de las instituciones para que FCC-Ambito NO Apuesta por el futuro del centro de Bedia este venda la empresa y de paso a un nuevo proyecto que si lo haga.

En Barcelona los y las trabajadoras han querido dirigirse a los responsables directos de este conflicto, para decirles que no se escondan y que hagan frente a la sitiación y dejen que Alfus siga vivo.

De la misma manera presentarán ante la inspección de trabajo en los próximos días una ampliación de la denuncia presentada en Enero por la situación en la que se encuentra el lugar de trabajo, ya que las instalaciones están abandonadas, y no se toman las medidas adecuaqdas de prevención de riesgos laborales. La puerta de salida de emergencias se encuentra soldada, las ventanas continúan tapiuadas, la puerta de salida de los camiones esta inutilizada, teniendo que salir de la empresa marcha atrás para atender el servicio. Todo esto es una muestra más de que FCC no apuesta por el futuro de Alfus y no tiene ningún interés de recuperar la cartera de clientes ni obtener ninguno nuevo.