La condena de estos militantes independentistas, entre ellos el exsecretario de LAB Rafa Díez Usabiaga, supone un hecho de especial gravedad y está fuera de lugar, máxime en un contexto en que han venido trabajando desde la práctica política en la superación del conflicto político que vivimos. Es por todos y todas conocido la importancia de la aportación realizada por estos compañeros y compañeras a favor del momento político que vivimos en Euskal Herria. 
No cabía otra resolución que no fuese la completa absolución de todos los encausados. Desde las detenciones de octubre de 2009, por mucho que hayan pretendido disfrazar este juicio y por mucho que desde los tribunales se hayan rellenado folios con supuestas pruebas y acusaciones, es de sobra conocida su motivación política.

La sentencia es síntoma de la debilidad de un Estado y muestra de su incapacidad para abordar de una vez por todas con verdaderas iniciativas políticas de calado el conflicto que mantiene con Euskal Herria.

El Gobierno español sigue instalado en el inmovilismo. Nuevamente ha perdido la oportunidad de encarar con la suficiente madurez política el escenario abierto en Euskal Herria y las reivindicaciones de la sociedad vasca.

Los pasos dados por la Izquierda Abertzale han contribuido a crear un escenario nuevo en Euskal Herria. Un escenario donde la esperanza y la ilusión son los protagonistas del nuevo tiempo político que se ha abierto.

Es hora de que el Estado dé una respuesta política al conflicto y dejar de lado estrategias agotadas y estériles, como se le viene reclamando, no solo desde la sociedad vasca, sino también desde la comunidad internacional.

Asimismo, no podemos olvidar el proceso que se está llevando a cabo estos días contra trece ciudadanas y ciudadanos vascos en el tribunal de excepción de la Audiencia Nacional, cuyo único “delito” ha sido presentar y presentarse en una opción electoral. Exigimos el fin de los juicios políticos y de la conculcación sistemática de los derechos civiles y políticos de Euskal Herria.


 Euskal Herria, 9 de mayo de 2012