Cuando en Navarra se multiplican las voces que apuestan por un cambio a nivel laboral, social y político, CEN, UGT y CCOO han cerrado filas en defensa del modelo actual. Un modelo antisocial y corrupto.

Igor Arroyo, portavoz de LAB en Nafarroa

La situación que vive la clase trabajadora navarra es alarmante. El paro, las amenazas patronales, los despidos y recortes de derechos son el pan nuestro de cada día. Todo lo que sucede no es consecuencia de la naturaleza, sino de decisiones antisociales de la Patronal navarra y el Gobierno de UPN. En vez de hacer frente a los responsables de la masiva conculcación de nuestros derechos, UGT y CCOO han decidido hacer todo lo contrario: darles un balón de oxigeno.

Primero invitaron a Barcina a su Congreso, ahora legitiman la posición de una Patronal voraz y sin escrúpulos. Y nuevamente, ha cocinado el Acuerdo dando la espalda a los trabajadores y trabajadoras, sin ningún proceso de debate e información y desde la exclusión ideológica. UGT y CCOO han primado nuevamente sus intereses corporativos frente a los de la clase trabajadora. Hace cinco años recibieron una vergonzosa medalla de oro de manos de Miguel Sanz, imputado por Caja Navarra; parece que ahora quieren hacer méritos para recibir otra de la mano de Barcina, sobre la que también recae la sombra de la corrupción.

No convencen ni siquiera a los suyos, como muestra el hecho de que uno de los firmantes, el Sr. Goyen, recibiera más votos en blanco que a favor en el último Congreso de UGT.


 

LAB SAREAN
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