En los últimos años, los salarios no han aumentado lo suficiente como para responder al incremento del coste de vida, lo que ha deteriorado notablemente las condiciones de vida de los trabajadores y trabajadoras. En este contexto, LAB afirma que es urgente la necesidad de un salario mínimo digno. Por eso, junto a otros sindicatos, hemos convocado una Huelga General para el 17 de marzo, para exigir un salario mínimo propio de 1.500 euros, decidido aquí y adaptado a la realidad socioeconómica de Euskal herria. Esta lucha es de toda la clase trabajadora, como nos explican Enara Hernández Herba, delegada del consorcio haurreskolak, y Belén Zabalo González, delegada de Carrefour.
1. El 17 de marzo vais a hacer huelga. ¿Por qué es importante que toda la clase trabajadora salga a la calle?
Con esta huelga, pretendemos traer aquí una negociación que ahora mismo se dirige desde Madrid. Las condiciones no son las mismas en todos los sitios, y el salario mínimo actual nos resulta insuficiente. Además, esta lucha es de toda la clase trabajadora, no solo de quienes cobramos el salario mínimo.

2. Si ganas menos de 1.500 euros, ¿cómo puede afectar esta huelga a la negociación colectiva de tu sector?
Nosotros y nosotras estamos bajo el convenio estatal, esto nos perjudica mucho porque en nuestra comunidad los niveles de vida y las ventajas no son los mismos. Por eso, sería conveniente luchar por un convenio propio, y no que nos dirijan siempre desde Madrid.
3. En vuestro sector tenéis dificultades para hacer huelga.
Tenemos muchas dificultades porque el personal de nuestro sector es joven, eventual y rotativo. Constantemente hay cambios de personal, lo que dificulta la implicación y la explicación de los problemas. Cuando empezamos a conocernos y a organizar algo, ya rotan de nuevo. A la patronal le interesa mantener esta situación, porque así no hay afinidad entre compañeras para discutir las diferencias, los problemas o los contratos precarios, que suelen ser mensuales y con horas insuficientes. Ese es nuestro mayor problema.
4. La Huelga General debe servir para dar un paso adelante en la superación de brechas (machistas, racistas, de edad).
Debería ser una reivindicación contra la desigualdad entre hombres y mujeres* en muchos sectores, para reducir esa brecha. También es importante apoyar a los colectivos más invisibilizados y con menos posibilidades, que no pueden luchar por sus derechos. Nosotros y nosotras deberíamos apoyarles más.
5. Y al día siguiente de la huelga, ¿qué va a pasar? ¿Cómo os imagináis el 18 de marzo?
Sería mucha suerte que, a la primera, consiguiéramos resultados muy positivos. Seguramente tendremos que seguir luchando para lograr una negociación en cada territorio o comunidad, y no que todo se decida desde Madrid como hasta ahora. Seguiremos luchando por mejoras, por mejores condiciones y salarios. Y volveremos a demostrar que aquí seguimos en la lucha.


