Argitxu Dufau: “LAB es la mejor herramienta para la liberación nacional”

Con motivo de la celebración del 25.º aniversario de LAB en Ipar Euskal Herria, tuvimos la oportunidad de reunirnos con Argitxu Dufau, portavoz de Ipar Euskal Herria. Analizamos el camino recorrido y debatimos los retos que deberemos afrontar en los próximos años.


25 años no se cumplen todos los días. Será un año especial. ¿Como lo estáis viviendo?

Han pasado 25 años. A veces difíciles, a veces con victorias, alegrías, decepciones, frustración… Y pensamos que todo eso hay que celebrarlo. Tenemos que celebrar juntas y juntos todo lo que ha pasado en estos 25 años. Así que lo vivimos con alegría y dispuestas a organizar la celebración de forma colectiva.

Es un buen momento para mirar atrás y valorar el camino recorrido. ¿Qué subrayaríais?

Yo diría que, en estos 25 años, ha habido tres fases. La primera la sitúo en torno a la creación. La primera aparición de LAB, en las calles de Baiona, fue muy conflictiva en relación con otros sindicatos, pero no todo empezó ahí. «La primera aparición pública y también las décadas de los 80 y 90, yo las sitúo en la misma fase, en la que existían distintas reflexiones: ¿Qué tipo de instrumento hacía falta en Ipar Euskal Herria para los y las trabajadoras abertzales? ¿Qué necesidades había? ¿Qué era lo que hacía falta? ¿Por qué LAB? ¿Por qué un sindicato abertzale? ¿Por qué la izquierda abertzale necesitaba un sindicato abertzale también en Ipar Euskal Herria? Luego hay una segunda fase, la relativa a cómo se ha extendido, ampliado y construido el sindicato, tanto técnica como administrativamente. Después de eso, cómo se crea, cómo se alimenta la acción sindical, tanto en las empresas como en la calle. Cómo asegurar nuestra presencia, cómo acertar con esa nueva forma de hacer las cosas. También veo una última fase, la actual. Observamos que el sindicato se ha hecho un hueco en el panorama sindical en Ipar Euskal Herria, aunque aún nos queda mucho por lo que luchar. Aún así, hemos llegado a un momento en el que hemos ganado en legitimidad. Nos hemos ganado nuestro sitio y tenemos que seguir extendiéndonos.

Somos el único sindicato nacional. En la práctica tenemos que actuar en diferentes realidades administrativas. ¿Cómo se materializa esto?

Creo que para nosotras es un punto positivo, es una fortaleza. Para empezar, desde un punto de vista político, aunque no únicamente desde ahí. Estamos presentes en las siete provincias de nuestro país. Como abertzales, eso es muy importante para tender puentes. LAB es la mejor herramienta para la liberación nacional. A veces también puede haber algunas dificultades u obstáculos. ¿Por qué? En nuestro pequeño país, funcionar a diario con tres lenguas no siempre resulta fácil. Tampoco lo es funcionar bajo dos marcos legales distintos. La cultura militante no siempre es la misma. Los ritmos, queramos o no, a veces están ligados a la actualidad de París o Madrid y no siempre son iguales. En mi opinión, debemos convertir los obstáculos en fortaleza, para demostrar a París y Madrid que hacen falta alternativas, que efectivamente existen, y que se pueden construir desde Euskal Herria; alternativas para construir un frente ante los dos Estados.

Nos quedan muchos años por cumplir. No nos faltarán retos. Nuestra presencia en los centros de trabajo está aumentando, al igual que nuestra capacidad de responder a situaciones específicas. ¿Cuáles son los próximos retos de cara a los diferentes ámbitos?

Organización, tanto en los centros de trabajo como en el seno de LAB. Creo que este es un gran reto y lo relaciono con las elecciones sindicales. Ese es nuestro desafío en el día a día. Luego tenemos que trabajar cómo desarrollamos nuestra propuesta socio-política, cómo llevamos a cabo la acción sindical si estamos en LAB y no en otro sindicato, porque queremos hacer las cosas de otra manera y ahí también tenemos nuevos pasos que dar. Creo que la acción sindical también es clave para expresar esa otra forma de hacer que es nuestra y para organizar a los y las trabajadoras, en las empresas y en la calle. Esas tienen que ser nuestras dos bases.

En esta trayectoria no han faltado los obstáculos ni los ataques por parte de otros sindicatos. Sin embargo, LAB está construyendo espacios de colaboración. ¿En qué momento nos encontramos?

Destacaría el trabajo que realizamos para organizar el Primero de Mayo. Durante muchos años se organizaba como intersindical, se excluía a LAB y apenas se dejaba espacio a otros agentes del movimiento social, que deben tener su lugar en este día de lucha de la clase trabajadora. Creo que hemos sido proactivas para reinventar ese día, hacerlo más inclusivo y para que más gente sienta que tiene su lugar en dicha jornada de lucha. Debían tener su sitio, pero no siempre se planteaba así. ¿Y por qué hago especial hincapié en ese día? Porque ilustra también el trabajo que hacemos en otras luchas, en otras movilizaciones.

LAB se está extendiendo y tiene que seguir en la misma dirección. En este sentido las elecciones sindicales son una cita importante. ¿Cuáles son las próximas citas?

Mencionaré las elecciones sindicales, por ejemplo, en el sector privado. Es decir, en la federación de Industria, en la de Servicios Privados y en parte del sector sociocomunitario, que en la actualidad no es un servicio público, ya que está privatizada. Desde las medidas planteadas por Macron, desde esta nueva reforma, se han reformado las elecciones sindicales y, especialmente, los derechos sindicales en las empresas. Debido a esto, se ha instalado un ciclo de elecciones sindicales de forma automática. Por lo tanto, pronto, este año y el siguiente habrá un ciclo de elecciones sindicales también en el sector privado. El objetivo es seguir con el trabajo que llevamos haciendo en las empresas desde hace mucho tiempo, y entrar también en empresas nuevas.

¿Y en lo que respecta a la función pública?

En la función pública existen tres ámbitos. Por un lado, la función pública del territorio. Aquí tenemos a los ayuntamientos, la mancomunidad, los conservatorios y centros similares; pero también a la función pública de los hospitales. Hay distintos hospitales en Baiona, Garazi, Maule y Donapaleu. Y luego contamos con la denominada función pública del Estado. Pero, en resumen, las únicas elecciones en las que nos presentamos son las de la enseñanza. Todas se celebran el mismo día, serán en diciembre de 2026. Por supuesto, unas elecciones de estas características no se preparan en el último momento. Empezamos a reunirnos con la gente, para concretar lo que proponemos de cara a las y los trabajadores, a nivel organizativo, y definir las propuestas sindicales dirigidas a las y los trabajadores de la función pública.

Pero con ello también desarrollaremos luchas más amplias, como la dinámica “Hemen erabaki” (Aquí decidimos).

Hemos renovado la propuesta “Hemen erabaki” y vamos a profundizar en ella. En 2012 la dimos a conocer por primera , han pasado más de 10 años y hemos decidido actualizarla, debido a que la situación política, institucional y social ha cambiado. El ámbito de negociación colectiva se centraba en las y los trabajadores del sector privado, por lo tanto, le hemos sumado una segunda propuesta para los y las trabajadoras del sector público. Y hemos añadido una tercera reivindicación o propuesta, crear un Observario Socieconómico a nivel de Ipar Euskal Herria. Además, en 2012 no existía la Mancomunidad, carecíamos de institución propia, y ahora existe una institución en Ipar Euskal Herria; es necesario disponer de un observatorio de esas características. Pretendemos continuar alimentando y extendiendo nuestra propuesta. Tenemos mucha pedagogía por hacer en torno a “Hemen erabaki”. El objetivo es que este proyecto propuesto por LAB se convierta en una reivindicación o necesidad de todo el territorio.

El nuestro es un sindicato sociopolítico, con una clara vocación de generar transformaciones de calado. ¿Cuál será la labor de LAB en el proceso Batera que se va a abrir?

El objetivo de Batera es avanzar en el proceso institucional para conseguir más competencias y cambiar el estatus institucional. Esa es la dinámica. Además, se trata de un espacio en el que nos reunimos diferentes agentes. En nuestra opinión, es importante que se contemplen los temas sociales desde el principio. Y por supuesto, que el ámbito laboral esté presente en la plataforma y por consiguiente, conseguir más competencias. Puede haber diferentes declinaciones y la que nosotras tenemos que llevar es que se negocie aquí, que Ipar Euskal Herria tenga el reconocimiento institucional que necesita, el reconocimiento social. Para ello es importante e indispensable que este territorio disponga de un ámbito propio de negociación colectiva.

¿Cómo se presenta el curso en Ipar Euskal Herria?

Nos encontramos en un ciclo de movilizaciones desde que Bayrou presentó de forma pública una propuesta de presupuestos basada en la austeridad. Desde entonces las movilizaciones se están multiplicando, sean jornadas de bloqueo o huelga, etc. LAB tiene su espacio en estas luchas que nos afectan directamente. Pero es verdad que también desde aquí tenemos que conseguir mostrar qué es LAB, cuál es la propuesta que realizamos y también qué es Euskal Herria.