El Alcalde de Burlada, Juan Carlos González (UPN), desautorizó la Acampada prevista para ayer noche en esa localidad, utilizando como excusa la normativa municipal sobre campismo para abortar una movilización que había sido comunicada debidamente. La delegación del Gobierno Carmen Alba (PP), por su parte, negó la autorización para la acampada y envió a varias dotaciones de la Policía Nacional para evitar que estuvieran acampadas veinte personas o más.
El absurdo era el siguiente: Delegación prohibía una acampada en base a la normativa municipal pero, ante la insistencia de los marchistas, aceptaba que permanecieran 19 personas, en base al criterio utilizado para las movilizaciones no comunicadas.

La Policía procedió de muy malas maneras a identificar a los campistas, que mostraron su voluntad de permanecer acampados por entender que la normativa municipal regulaba la vida cotidiana y no las acampadas como forma de protesta. Finalmente, se consiguió mantener la acampada con 19 campistas. La Policía ordenó disolverse a los vecinos y vecinas de Burlada y Atarrabia que se habían acercado a dar su apoyo, y ordenó identificarse a una persona que se negó a irse por entender que tenía derecho a permanecer en la calle de su pueblo. Como este vecino no tenía en DNI encima fue conducido a comisaría y liberado una hora más tarde.

Desde el sindicato LAB queremos denunciar el empecinamiento de UPN y PP por obstaculizar una simple acampada reivindicativa. Las normativas municipales para regular la vida cotidiana no pueden ser pretexto para limitar una forma de movilización como es la acampada. Reivindicamos la libertad de expresión y el derecho de manifestación.

Así mismo, hacemos un llamamiento para reforzar la Marcha, que sigue recorriendo en estos momentos Iruñerria. Hoy a las 18:30 entrará en Noain, localidad donde pasará la noche.