El sindicato LAB ha realizado en el día hoy una cadena humana delante del edificio de cristal de Sanidad en Bilbao para denunciar el despido de Carlos Díaz Zubia delegado de este sindicato en Ambulancias Bizkaia, exigir su readmisión y señalar al Departamento de Sanidad como parte colaboradora necesaria en las decisiones que se toman en sus subcontratas, amparando la persecución sindical.

Consideramos que es inadmisible el despido de ningún trabajador, pero el de un delegado atenta contra todos los trabajadores, contra el mínimo respeto que un empresario debe tener hacia los derechos laborales de su plantilla y supone un atentado hacia la defensa que los trabajadores puedan realizar de sus derechos.

En este sentido, la empresa dirigida por Ángel Luís Martínez Calleja es adalid en la persecución sindical de todos aquellos que no siguen sus designios y no aceptan su caciquismo, como bien queda demostrado en la sucesión de hechos llevados a cabo por este empresario contra el grupo de trabajadores que no aceptaron firmar el convenio de eficacia limitada creado entre él y el sindicato USO en minoría, y muy especialmente contra los trabajadores claramente alineados con LAB, despidiendo a dos de sus ex delegados (Egoitz Montejo y Joseba Pescador) y ahora a Karlos Díaz, así como a Iñigo Olivares, ayudante no firmante del convenio. Tampoco aceptó la adhesión de todos los trabajadores no firmantes, comunicada por dos veces a la empresa, pese a que el convenio mantiene su ultractividad, enviando a todos estos trabajadores al convenio estatal.

Pese a todo esto el Departamento de Sanidad y el propio Gobierno Vasco sigue sin tomar cartas en el asunto, pese a ser un servicio público subcontratado directamente por el Departamento de Sanidad y exigimos que actúe y que no permita que empresas pagadas con dinero público lleven a cabo prácticas antisindicales ni en contra de los derechos de los trabajadores con el único fin de obtener un mayor beneficio para el empresario a costa de los trabajadores.

Por todo ello a nuestro entender hay razones más que probadas de que este despido busca el castigo hacia nuestra organización sindical y el trabajo que desarrollamos en las empresas.

Solamente nos queda exigirle a la administración que asuma sus responsabilidades, que constate los hechos que aquí narramos y que inste a Ángel Luis Martínez Calleja administrador único de AMBULANCIAS BIZKAIA UTE a la readmisión de Carlos Díaz Zubia, por que si no entenderemos que la persecución sindical ejercida en las empresas subcontratadas por la administración es amparada y compartida por el Departamento de Sanidad y por el propio Gobierno Vasco.
 

LAB sarean
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