En respuesta a la convocatoria realizada por las y los trabajadores de la multinacional Panda Security, que cuentan con el respaldo del sindicato LAB, más de 150 personas se han concentrado hoy frente a las oficinas de Bilbao para denunciar los 50 despidos llevados a cabo desde principios de año en las oficinas de la capital vizcaína.
Mujeres con reducción de jornada, padres de familia, jóvenes que ven truncados sus proyectos, de golpe, sin aviso y sin justificación ninguna. 50 personas de todo tipo han sido afectadas por despidos fulminantes en Panda Security.

Con la movilización han querido denunciar el desprecio que esta multinacional del sector de la seguridad informática viene mostrando desde su creación hace más de 20 años. El desprecio y la represión más salvaje contra todo trabajador que ha intentado organizarse sindicalmente o modificar y mejorar sus condiciones laborales.

En relación a los últimos acontecimientos, trabajadores y trabajadoras con muchos años de experiencia a sus espaldas han sido despedidos (ayer) mediante una carta aduciendo "bajo rendimiento" y un "acuerdo" privado que, según denuncian las y los trabajadores, "es una encerrona". En algunos casos no se les ha permitido firmar como "no conforme". Asimismo, han denunciado el hecho de que a las personas afectadas se les haya querido hacer creer que "darles" 45 días por año es "un detalle" que la empresa tiene para con ellos.

Desde hace años, cada tres/seis meses Panda Security saca a pasear la güadaña, y corta de raíz proyectos vitales, carreras profesionales y destroza la vida de muchas familias. Quienes componen la dirección de Panda son viejos conocidos en los tribunales de justicia. Hoy trabajadores y trabajadoras de Panda han protestado contra todo esto frente a la puerta de la empresa.

Bilbao, 1 de febrero de 2011