En esta ocasión, DIA está exponiendo a mujeres que trabajan en su corporación a un riesgo vital al impedir que una mujer víctima de violencia sexista pueda trasladarse de puesto de trabajo y así posibilitar su protección.

Aunque en el estatuto de los trabajadores viene recogido el derecho preferente de las mujeres víctimas de violencia sexista a ocupar otro puesto de trabajo que la empresa tenga vacante en cualquier otro de sus centros; DIA lleva dos años y medio incumpliendo este mandato, con la consecuencia en una nueva agresión a la trabajadora, motivo por el cual el agresor ingresó en prisión, habiendo salido recientemente. Queda suficientemente clara la urgencia de que esta situación se solucione.