La sección sindical de LAB en la ONCE denuncia que en lo que va de año la Dirección de la ONCE de Donostia, ha amortizado tres puestos de trabajo afectando a tres trabajadores con una antigüedad superior a 20 años, uno de los cuales ha sido trasladado a Madrid y despedidos otros dos (una trabajadora este mismo mes).
A lo largo de estos años la ONCE ha cerrado todos sus Centros de Trabajo en Gipuzkoa, salvo Eibar y la Sede de Donostia, la que se está vaciando de toda actividad laboral, derivando parte del trabajo a la Sede de Bilbao o en su caso externalizando actividades laborales a empresas ajenas a la misma, lo que nos hace sospechar que se está ejecutando un plan tendente a reducir a la mínima expresión posible la actividad laboral en la Sede de la ONCE de Donostia, tanto a nivel de gestión administrativa como, de prestación de servicios a los afiliados de la ONCE y discapacitados en general; con la consiguiente reducción de la plantilla de trabajadores.

Volver a incidir en que la ONCE, es una Entidad de carácter social y público, subvencionada con millones de euros y es exigible que las instituciones públicas tanto locales como generales han de ejercer un control público real y transparente sobre la gestión económica y social de esta Entidad.

Es indignante que en el actual marco de crisis económica, cohabiten en la ONCE directivos y políticos con sueldos y privilegios inconfesables y trabajadores despedidos.