El paro alcanza cifras históricas en Hego Euskal Herria 

Los anuncios de una segunda recesión han dejado de ser un mero presagio para convertirse en una dura realidad que golpea con fuerza a la clase trabajadora.
El pasado mes de enero el paro registró un incremento superior al 7% en Hego Euskal Herria. Se trata, por tanto, de una de las subidas más elevadas que se han registrado desde el inicio de la crisis. Esto nos da una idea de la intensidad con la que ha comenzado a impactar la nueva recesión en la destrucción de empleo.

Además constatamos que en tres años y medio, como consecuencia de la crisis financiera y su extensión al conjunto de la economía, las cifras de paro registrado en nuestro país se han duplicado; y en la actualidad ya son 206.016 las personas que se encuentran oficialmente en paro, una cifra histórica.

Si comparamos la situación actual con la de hace un año, Nafarroa es el territorio donde más ha aumentado el desempleo, que supera ya las 50.000 personas. Araba es el segundo herrialde donde más se ha elevado la cifra de paro en tasa interanual, seguido de Bizkaia y Gipuzkoa.

En este contexto, resulta insultante la actitud de los banqueros que sin ningún tipo de pudor urgen al gobierno del PP una “profunda” reforma laboral, y al mismo tiempo solicitan ayudas públicas para afrontar la reforma financiera.

Asimismo, el PP continúa lanzando globos sonda sobre la reforma laboral que en estos momentos está ultimando. Según las informaciones recogidas, el propósito que persigue el gobierno con esta agresión a los derechos laborales no es otro que facilitar más el despido, reducir las indemnizaciones y promover el descuelgue generalizado para que las empresas puedan incumplir las condiciones pactadas en los convenios.

Nada de todo esto parece inquietar excesivamente a las direcciones de CCOO y UGT, que están más preocupadas en explicar a sus bases las renuncias sindicales asumidas en el pacto firmado con la patronal.

A pesar de no conocer los detalles de la reforma laboral que finalmente apruebe el gobierno central, si se confirman los extremos que se han ido filtrando en los últimos días, la clase trabajadora vasca está obligada a dar una respuesta contundente a esta nueva imposición.

Gasteiz, 2 de febrero de 2012