La severa política de recortes, culpable en gran medida de la actual recaída en recesión, y las duras reformas aplicadas por el Gobierno del PP han desencadenado las condiciones propicias para prolongar la crisis y proseguir con los “ajustes” en el mercado de trabajo.
Fruto de esta nefasta conjunción, continúa agravándose la calamitosa situación que presenta el panorama laboral en Hego Euskal Herria. Así lo demuestra la Encuesta de Población Activa, que cifra en 39.200 los puestos de trabajo destruidos en los primeros tres meses de 2012.

Asimismo, según esta misma encuesta, el paro ha sufrido un nuevo repunte y ya asciende a 190.500 el número total de personas paradas en el conjunto de los territorios de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa. Esta importante subida del desempleo ha elevado la tasa de paro al 14,2%.

Por otro lado, conviene tener en cuenta que los agresivos efectos de la última reforma laboral todavía no se han dejado notar en su plenitud, ya que la reforma entró en vigor a mediados del primer trimestre. Por tanto, es previsible que el proceso de destrucción de empleo se recrudezca en los próximos meses.

Como se recordará, entre las medidas impuestas por dicha reforma destacan la eliminación de la tutela administrativa frente a los despidos colectivos, la ampliación de las causas de despido y su abaratamiento, así como la aplicación de EREs en el sector público.

No menos lesivas son las disposiciones introducidas para vulnerar el derecho a la negociación colectiva. Todas estas medidas van dirigidas a reducir los salarios, endurecer las condiciones laborales y reprimir por diferentes vías la defensa colectiva de los derechos e intereses de la clase trabajadora.

En este punto, también consideramos necesario denunciar la situación que ha generado el endurecimiento de los requisitos que para percibir la Renta de Garantía de Ingresos ha decretado el Gobierno de Patxi López. Como consecuencia de ello, LANBIDE ya ha retirado esta prestación a más de 2.000 perceptores.

Además, el recorte de derechos sociales y laborales también traerá un agravamiento de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo. En este sentido, en la víspera del día Internacional de la Seguridad y Salud Laboral, es obligado recordar el alto tributo pagado por la clase trabajadora en accidentes laborales y enfermedades profesionales. El año pasado en Hego Euskal Herria se produjeron 35.700 accidentes laborales, 243 de carácter grave y 42 mortales. Y en lo que va de año los accidentes laborales ya se han cobrado la vida de 19 trabajadores y trabajadoras.

Por todas estas razones, animamos al conjunto de la clase trabajadora a movilizarse y a participar en las manifestaciones que con motivo del Primero de Mayo hemos convocado en todas las comarcas de Euskal Herria.

Euskal Herria, 27 de abril de 2012