El día 2 de abril de 2012 la empresa INASA Irurtzun presentó una propuesta en la aprovechándose de las reformas llevadas a cabo por el gobierno español pretende imponer a los trabajadores y trabajadoras una rebaja salarial de un 35% y un aumento de jornada de 50 horas anuales. 

Tras múltiples intentos por reconducir la situación, la plantilla el pasado 3 de mayo decidió convocar una huelga indefinida a comenzar del día 8 de mayo con el apoyo de la mayoría de trabajadores y trabajadoras.

Ante la convocatoria de huelga indefinida para el día 8 de mayo, la empresa con nocturnidad y alevosía, con la ayuda inestimable de la guardia civil y la policía foral comenzó ha trasladar la producción de la empresa el viernes por la noche a otras plantas de ALCOA en Amorebieta y Gandia. Además de ello la empresa amenazo con un cierre patronal e incluso el cierre de la planta de 180 trabajadores y trabajadoras.