Una empresa con producciones consolidadas que despide a 11 trabajadores para realizar miles de horas extras y contratar a personas vinculadas con la UGT. Una vez más, empresas que reciben subvenciones públicas marginan a una parte de la sociedad a la hora de acceder al trabajo por cuestiones ideólogicas.

La empresa Faurecia-ECT de Orkoien está dedicada a la fabricación de silenciosos y sistemas de escape . En septiembre de 2013, la dirección de la empresa aplicando la reforma laboral del PP realizó 11 despidos, asimismo amenazó a la plantilla con deslocalizar la producción en caso de no ser aceptados brutales recortes de derechos.
La víspera del inicio de la huelga indefinida, convocada por todos los sindicatos, UGT y Cuadros se desvincularon de dicha convocatoria aceptando los 11 despidos y todas los recortes exigidos por la empresa.

Durante la huelga, 5 de las personas despedidas se encierran durante 16 días en la iglesia de San Lorenzo, se realizan 2 importantes manifestaciones y un paro de 2 horas en otras empresas convocado por LAB.
Después de 23 días en huelga indefinida, la dirección presenta un acuerdo que deja a l@s 11 despedid@s en la calle y establece las condiciones de trabajo para los próximos 3 años, con los recortes de derechos más importantes presentes. ELA acepta el planteamiento de la dirección. El director de planta en aquel entonces fue ascendido a jefe de operaciones de Europa.

Para poder hacer frente a las ventas previstas para 2014 y al aumento de las mismas, además de las horas por convenio (aumentadas en 57h.), en estos 7 meses se han realizado 2.700 horas extras y la mayor parte de fines de semana se ha acudido a trabajar a la Planta.

El Comité de Empresa instó en mayo de 2014 a la la Dirección a que:

Cada vez que sea necesario contratar personal, se llame y se contrate a las personas despedidas en 2013, en las condiciones en que estaban antes de ser despedidos/as, si las mismas lo consideran oportuno.

La Dirección, lejos de readmitir a l@s Despedid@s ha intensificado su oferta de horas extras y lo que es más grave y significativo, las contrataciones que se están realizando son en su mayoría de personal vinculado a uno de los sindicatos firmantes del “acuerdo” (UGT) que aceptaba los despidos y degradación de las condiciones de trabajo de toda la plantilla. Son además varios los parientes de miembros de este sindicato (incluidos miembros de su ejecutiva) que a día de hoy se encuentran trabajando en la planta de Orkoien.