La trabajadora Olga Ershova, camarera del restaurante Lekeitio, fué despedida en Mayo de 2014 alegando fin de servicio, puesto que había sido contratada para la “temporada de terraza”, a pesar de que su contrato se prolongaba ya por cuatro años.

Consecuencia de este despido, declarado improcedente por el juzgado de lo social nº5, la empresa contrae una deuda con la trabajadora tanto de la indemnización como por salario y liquidación no devengada.

A pesar de haber intentado acordar una solución para el pago de esas cantidades en conversaciones con el abogado de la empresa, la respuesta ha sido una negativa rotunda a realizar pago alguno, ni siquiera voluntad de buscar un modo de pago asumible para todos, que atenúe de algún modo el daño causado a la trabajadora.

Teniendo en cuenta que hablamos de un colectivo con condiciones de trabajo precarias y salarios del año 2012, así como la situación personal de la trabajadora, con una hija pequeña y todos los miembros de la familia en el desempleo, es una vergüenza que esta empresa, tan conocida en Bilbao, le niegue lo que es suyo por derecho, más aún sabiendo la delicadísima situación en la que se encuentra Olga.