Hoy, Lunes 12 de Marzo, se cumplen 4 días en huelga de hambre de dos delegadas de LAB, de la empresa subcontrata por Iberdrola, Konecta BTO, dedicada a la atención telefónica de esta multinacional.
Ayer Domingo, el responsable médico de esta huelga, les mandó realizar un examen médico en el centro de salud de Zalla, donde entre otras pruebas, les realizaron un electro-cardiograma, medición de tensión, etc. Las pruebas han sido favorables en cuanto a su estado físico y su estado psicológico es de una determinación absoluta en sus reivindicaciones.

Las muestras de cansancio físico son ya evidentes en algunos momentos del día, habiendo perdido las dos delegadas, 4 kilo gramos ya de peso cada una.

Por el momento nadie de la multinacional Iberdrola, ni de la empresa subcontratista se ha puesto en contacto con ellas, para interesarse por su estado físico y la manera de resolver este conflicto.

Hay que recordar que el pasado 1 de Marzo se despidió a 11 trabajadoras y trabajadores, a otras 7 se les ofreció un traslado a Barcelona, no voluntario, que de no aceptar, serían también despedidos, ambos casos con una indemnización de 20 días por año con un tope de 12 mensualidades.

Entre sus reivindicaciones se encuentran, la readmisión de las despedidas, la paralización de los traslados y exigirle al partido que gobierna en el Ayuntamiento de Güeñes, el PNV que renegocie las condiciones del mantenimiento del empleo con Iberdrola en la planta de Güeñes.

Durante el año y tres meses que lleva establecida en la prestación del servicio telefónico esta empresa, han sido ya despedidas por diferentes causas 80 trabajadoras y trabajadores, algo que la comarca de Enkarterri, con una tasa de paro de las más altas de Bizkaia, no puede permitir su desmantelamiento progresivo.

Tras los cierres de Reckitt, Pastguren (papelera), etc. Esta es hoy en día la mayor empresa de Enkarterri.

Tras más de 17 jornadas de huelga en un año y con el reconocimiento por parte de la Inspección de Trabajo, de que se vulnera el derecho a huelga, desviando Iberdrola, las llamadas a otras plantas. Estas delegadas han visto como único camino de lucha, el poner su salud en peligro, como herramienta reivindicativa en la resolución de este conflicto. Por ello, esta huelga de hambre tiene carácter indefinido, hasta que se alcance el objetivo y se frenen tanto los traslados como los despidos y la readmisión de los ya existentes, su determinación es clara.