El paro registrado aumentó en Hego Euskal Herria durante el mes de agosto, según la información difundida hoy por los Servicios Públicos de Empleo que cifran en 223.832 el número total de persona desempleadas en los cuatro territorios. El paro retoma la tendecia alcista una vez agotados los efectos estacionales del verano.

Hace unas pocas semanas la encuesta EPA evidenciaba la nula creación de empleo neto en el segundo trimestre del año, a pesar de los efectos positivos que acompañan a la temporada estival; y ahora los datos del paro registrado confirman que el desempleo ha retomado su habitual tendencia alcista al cierre de la temporada de verano.

Concretamente, en Hego Euskal Herria hay 1.260 personas más en paro en comparación con el mes de julio y 15.355 más que hace un año, lo que significa un incremento del 7,4% en tasa interanual.

Por tanto, es importante subrayar que ni hemos salido de la recesión, ni hay elementos que auguren el inicio a corto plazo de una recuperación económica que permita consolidar una fase de creación de empleo.

Al contrario, todas las previsiones insisten en que la actividad económica y la evolución del empleo continuarán fuertemente condicionadas por la debilidad de la demanda interna, como consecuencia de la caída de los salarios y la prolongación del proceso de recortes públicos.

A esto habría que añadir los efectos que provocará la destrucción del modelo de negociación colectiva vigente hasta fechas recientes, y cuyas secuelas sobre los salarios y la renta disponible de los hogares aún resulta difícil de prever en toda su dimensión.

Además, debemos tenemos en cuenta las nuevas reformas estructurales que prepara el gobierno español (como por ejemplo otra vuelta de tuerca a las pensiones y la ley de desindexación) con el objetivo de reducir el poder adquisitivo de las prestaciones sociales y los salarios públicos, así como servir de guía y orientar la evolución de los salarios en el sector privado.
En definitiva, el proceso de empobrecimiento y devaluación interna aún no terminado, y sus efectos se dejarán sentir con fuerza en el hundimiento de la demanda privada, de la recaudación pública y de la inversión; de tal forma que seguirá alimentándose este endiablado círculo que amenaza la reactivación económica y el empleo.

Poner fin a este escenario y a los permanentes ataques laborales y sociales que sufren tanto la clase trabajadora como amplios sectores populares exige aglutinar el mayor número de fuerzas posibles entre los diferentes agentes sindicales y sociales, y éste es nuestro compromiso.

 

LAB SAREAN
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