El 21 de julio de 2011 UGT y ELA firmaron un preacuerdo con Sunsundegui, donde se recogían 40 despidos, bajadas salariales y flexibilidad. Desde entonces el Gobierno de Navarra no ha dado respuesta sobre lo que pretende hacer con Sunsundegui. La semana pasada UPN-PP-PSN rechazaron que este tema fuera tratado en sesión de trabajo del parlamento de Navarra.
Ni el Gobierno de Navarra ni Sodena están siendo trasparentes en su gestión. Los y las trabajadoras de Sunsundegui seguimos sin saber cuál va a ser el futuro de nuestros puestos de trabajo y de lo que nos espera a partir del día 23 de octubre, día en el que finaliza el contrato existente con los antiguos propietarios de la empresa. La falta de transparencia se está utilizando para chantajear a los y las trabajadoras y así conseguir reducir derechos y puestos de trabajo de la planta de Alsasua.

Dos años después de que Sodena interviniera en Sunsundegui los problemas persisten y el Gobierno de Navarra no ha presentado una alternativa real a los y las trabajadoras. La semana pasada y coincidiendo con las fiestas de Alsasua la empresa volvió a subcontratar una empresa para hacer trabajos que habitualmente hace la plantilla de Sunsundegui. Estos trabajos fueron realizados por la empresa Azken, una empresa que tiene lazos familiares con el actual responsable de producción.

Estas prácticas nos recuerdan a las que realizaba la anterior dirección cuando subcontrataba trabajos propios de la empresa a subcontratas ligadas a los cuadros de la empresa. Entonces como hoy también las horas extras eran muy habituales. No olvidemos que la antigua dirección nos trajo a esta situación. Parece que el Gobierno de Navarra no ha aprendido la lección. Estas prácticas están ligadas a los problemas estructurales que tiene la empresa. En estos tiempos en los que el gobierno de Navarra va ha destruir 40 puestos de trabajo en Sunsundegui y esta en juego su futuro, estas practicas son inaceptables.

Desde LAB queremos mostrar nuestra procuración por el futuro de los puestos de trabajo de la empresa. Además, queremos denunciar que lo que pase en el futuro, será responsabilidad única y exclusiva del Gobierno de Navarra que hasta la fecha mantiene la incógnita sobre el futuro de la planta de Alsasua. En dos años los dos gerentes colocados a dedo por la administración no han solucionado los problemas estructurales que arrastra la empresa y se han limitado a estrujar los derechos laborales de la plantilla.