{"id":85720,"date":"2025-11-19T08:45:45","date_gmt":"2025-11-19T08:45:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lab.eus\/?p=85720"},"modified":"2025-11-19T08:47:19","modified_gmt":"2025-11-19T08:47:19","slug":"sindicalismo-ecosocialista-frente-a-la-inaccion-climatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/sindicalismo-ecosocialista-frente-a-la-inaccion-climatica\/","title":{"rendered":"[OPINI\u00d3N] Sindicalismo ecosocialista frente a la inacci\u00f3n clim\u00e1tica"},"content":{"rendered":"\n<p>A continuaci\u00f3n pod\u00e9is leer el art\u00edculo de opini\u00f3n de Mart\u00edn Lallana, responsable de Transici\u00f3n Ecosocial del sindicato.<\/p>\n\n\n\n<p>La gravedad de la crisis ecol\u00f3gica no admite matices: estamos al borde de un desastre clim\u00e1tico irreversible. Durante las tres \u00faltimas d\u00e9cadas, las emisiones mundiales de CO\u2082 no han dejado de aumentar. A pesar de decenas de acuerdos y cumbres internacionales, las actuales pol\u00edticas nos conducen a un calentamiento global de 2,8\u202f\u00b0C. Muy por encima del l\u00edmite seguro.<br><br>Estos d\u00edas, en la cumbre internacional COP30 (Belem, Brasil), se est\u00e1 hablando de compromisos clim\u00e1ticos. Pero, tr\u00e1gicamente, la realidad avanza en otra direcci\u00f3n. La Uni\u00f3n Europea est\u00e1 debilitando sus objetivos clim\u00e1ticos para 2040 y Estados Unidos impone su modelo f\u00f3sil a golpe de aranceles. Cada vez son m\u00e1s los pa\u00edses, grandes corporaciones y empresas de gesti\u00f3n de activos que eliminan de sus planes una reducci\u00f3n dr\u00e1stica de emisiones. Se impone la l\u00f3gica del beneficio privado y la competencia, manteniendo la dependencia hacia los combustibles f\u00f3siles.<br><br>En este contexto, desde el sindicato LAB queremos se\u00f1alar que la transici\u00f3n energ\u00e9tica no est\u00e1 avanzando ni al ritmo ni en la direcci\u00f3n necesaria.<br><br>Como territorio del Norte global, Euskal Herria deber\u00eda reducir a cero sus emisiones en 2040, asumiendo la justicia clim\u00e1tica sin profundizar las desigualdades internacionales. Durante la \u00faltima d\u00e9cada, las emisiones directas de la CAV se redujeron un 9%, mientras que las de Navarra aumentaron un 20%. En Ipar Euskal Herria, se redujeron un 10% entre 2019 y 2023. Avances y retrocesos, pero todav\u00eda muy lejos de la velocidad necesaria.<br><br>Dos palabras definen nuestro sistema energ\u00e9tico: f\u00f3sil y dependiente. El 77% del consumo energ\u00e9tico de Euskal Herria viene del gas y petr\u00f3leo, y tenemos un 87% de dependencia energ\u00e9tica con el exterior. Romper con nuestra dependencia hacia los combustibles f\u00f3siles exige cambios en todos los sectores econ\u00f3micos. M\u00e1s del 70% del petr\u00f3leo se concentra en el sector del transporte, y casi el 80% del gas en la industria, refino de petr\u00f3leo y centrales de ciclo combinado. Debemos reducir significativamente el consumo energ\u00e9tico, electrificar procesos que queman combustibles f\u00f3siles y aumentar la generaci\u00f3n renovable y este cambio debe estar guiado por tres ejes: planificaci\u00f3n, propiedad p\u00fablica y participaci\u00f3n de las personas trabajadoras.<br><br>El transporte es el mayor generador de CO\u2082 de Euskal Herria, con un 35% de las emisiones y del consumo energ\u00e9tico. La actual pol\u00edtica de infraestructuras refuerza la dependencia hacia el coche privado. El transporte p\u00fablico sigue sin ser una opci\u00f3n viable para muchos desplazamientos diarios. Junto a ello, las empresas e instituciones p\u00fablicas incumplen sistem\u00e1ticamente su obligaci\u00f3n de elaborar planes de desplazamiento al centro de trabajo.<br><br>La industria genera el 21% de las emisiones de CO\u2082 y el 32% del consumo energ\u00e9tico. Algunas empresas hablan de descarbonizaci\u00f3n para cobrar subvenciones, pero las trabajadoras y sindicatos son excluidos de cualquier discusi\u00f3n. En el sector de la automoci\u00f3n, las empresas est\u00e1n reduciendo sus plantillas, sin ninguna planificaci\u00f3n real de c\u00f3mo reconvertir el conjunto del sector. Al mismo tiempo, cada vez m\u00e1s empresas del \u00e1mbito civil se suman al impulso de la industria militar.<br><br>La ausencia de una planificaci\u00f3n de la transici\u00f3n energ\u00e9tica deja la instalaci\u00f3n de renovables en manos de empresas privadas. Esto supone una enorme irresponsabilidad, generando a su paso un malestar y rechazo leg\u00edtimo. Al mismo tiempo, llegan m\u00faltiples proyectos que avanzan en la direcci\u00f3n contraria a la que necesitamos: la subflubial de Lamiako, la ampliaci\u00f3n del aeropuerto de Loiu, o el centro de datos de Arasur.<br><br>La Ley de Cambio Clim\u00e1tico y Transici\u00f3n Energ\u00e9tica de la CAV (2024) fija unos objetivos insuficientes y no incluye mecanismos efectivos de participaci\u00f3n de las personas trabajadoras en la transformaci\u00f3n productiva. La de Navarra (2022) tiene unos objetivos m\u00e1s ambiciosos, pero el Ejecutivo incumple sistem\u00e1ticamente los plazos, reglamentos y planificaci\u00f3n definida. El Gobierno de Navarra no ha desarrollado la Estrategia de Transici\u00f3n Justa a la que se comprometi\u00f3.<br><br>En la Ley de Industria de Navarra (2025) se rechazaron la mayor\u00eda de enmiendas de LAB, que exig\u00edan una planificaci\u00f3n de las transformaciones, la titularidad p\u00fablica de los proyectos industriales y reforzar la legislaci\u00f3n contra las deslocalizaciones. El Plan de Industria-Euskadi 2030 (2025) utiliza el discurso de la transici\u00f3n energ\u00e9tica para las mismas recetas de siempre: financiaci\u00f3n p\u00fablica de empresas privadas sin aumentar el control p\u00fablico ni garantizar el futuro del empleo. Ambos casos son una oportunidad perdida en un momento cr\u00edtico para la transici\u00f3n energ\u00e9tica y el futuro del empleo en la industria de Euskal Herria.<br><br>Desde LAB asumimos la disputa por la transformaci\u00f3n del sistema de producci\u00f3n y consumo de Euskal Herria como una tarea sindical. Estamos trabajando para llevar la negociaci\u00f3n colectiva a los planes de descarbonizaci\u00f3n, exigir informaci\u00f3n sobre las transformaciones previstas en la automoci\u00f3n, solicitar planes de movilidad al centro de trabajo que reduzcan la dependencia hacia el coche privado y avanzar en contenidos ecosociales en los convenios colectivos. Este camino solo se puede recorrer con la participaci\u00f3n, trabajo y movilizaci\u00f3n de las secciones sindicales en los centros de trabajo.<br>\u00a0<br>El cambio clim\u00e1tico hace tiempo que dej\u00f3 de ser un riesgo lejano. Como nos demostr\u00f3 hace un a\u00f1o la dana en Valencia, la respuesta ante cat\u00e1strofes extremas tambi\u00e9n es un terreno de lucha sindical. Las previsiones indican que Euskal Herria se ver\u00e1 afectada por eventos clim\u00e1ticos extremos como inundaciones y olas de calor. El sindicalismo debe ser un escudo clim\u00e1tico: exigiendo la actualizaci\u00f3n de los planes de prevenci\u00f3n, y ejerciendo el derecho a paralizar la producci\u00f3n y abandonar el puesto de trabajo.<br><br>Ante unas cumbres clim\u00e1ticas cada vez menos cre\u00edbles y una urgencia creciente, queremos seguir. Articulando desde lo local estrategias compartidas a nivel internacional. A la ofensiva y a la defensiva. En los centros de trabajo, en las calles y en las instituciones. Confrontando con la patronal y defendiendo el derecho al empleo de la clase trabajadora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n pod\u00e9is leer el art\u00edculo de opini\u00f3n de Mart\u00edn Lallana, responsable de Transici\u00f3n Ecosocial del sindicato. La gravedad de la crisis ecol\u00f3gica no admite matices: estamos al borde de un desastre clim\u00e1tico irreversible. 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